EL MATERIALISMO : LA FE DOMINANTE EN EL MUNDO DE HOY

Cree que su dios, el dinero, puede traer felicidad a la vida, y que la riqueza determina el estado social que se manifiesta en la posición de las personas más ricas del mundo, que año tras año aparecen en los medios de comunicación..



La mayoría de las personas en el mundo de hoy dicen tener una fe, así, en EE.UU. el 77 por ciento de la población adulta se identifica con la religión Cristiana, otro 18 por ciento de estadounidenses no tiene una identidad religiosa explícita, y el cinco por ciento se identifica con una religión no Cristiana.

Europa es mucho menos religiosa, aunque Polonia y Rusia son la excepción. Más del 80 por ciento de las personas en India afirma creer en el hinduismo, mientras que un 70 a 80 por ciento de los japoneses, regularmente dicen a los encuestadores no considerarse creyentes de ninguna religión. La mayoría de los chinos, tampoco son religiosos de acuerdo con los estándares occidentales.

Pero, ¿Son estas estadísticas verdaderamente precisas acerca de la fe de la gente? Realmente no lo son.


La manera de juzgar si la gente es verdaderamente religiosa según las normas de su religión, es la de observar su comportamiento cuando se enfrenta ante una prueba real.

Considere la "prueba del millón de dólares”. Supongamos que un hombre encuentra una bolsa que contiene un millón de dólares en efectivo, cerca de un área de descanso en la autopista sin que nadie que lo vea. Si decide entregar el millón de dólares a la policía local, eso significaría que es fiel a su fe original de ser una buena persona, si decide guardarlo para sí, entonces, en realidad, su verdadera creencia está en el materialismo, una religión en rápido desarrollo en los últimos 20 años.

Esta religión relativamente nueva, el Materialismo, se convierte en la fe de más rápido crecimiento en muchas partes del mundo.

Muchos de los llamados cristianos, musulmanes y budistas, son en realidad los verdaderos seguidores del materialismo cuando se les da la prueba del millón de dólares. Su respuesta a la prueba, es la que decide su verdadera fe.

La nueva religión materialista tiene por lo menos mil millones de seguidores en todo el mundo, por lo que se ha convertido en la fe más importante y dominante en la actualidad.

Esta nueva creencia tiene su propio dios, cuyo nombre es, riqueza de poder del dinero. Su lugar de nacimiento fue Manhattan, fecha de nacimiento, algún momento alrededor de la década de 1980, de padres desconocidos.

Esta rama de fe (entre más de 4.000 creencias en el mundo) cree que su dios, el dinero, puede traer felicidad a la vida, y que la riqueza determina el estado social que se manifiesta en la posición de las personas más ricas del mundo, que año tras año aparecen en los medios de comunicación. Poder es (su segundo nombre), logrado a través de un dinero bien gastado.

Esta religión popular hace caso omiso a las normas morales, afecta la vida cotidiana de las personas en todas partes. Considere el alto aprovechamiento para perseguir beneficios a corto plazo que llevaron al colapso de Lehman Brothers y Bear Stearns; los falsos informes de armas iraquíes al programa de destrucción masiva que en parte contribuyeron al deterioro de The New York Times, a la muerte de muchos soldados, y miles de millones de dólares desperdiciados; la consideración de intereses empresariales que dieron lugar a la indiferencia de la grave violación a los derechos humanos en China y el resultado creado, en vez de al adversario peligroso; los casos de fraude generalizados en el sistema de ayuda en América; los falsos reclamos de incapacidad por más de cien nuevos oficiales de policías y bomberos en Nueva York, que utilizaron la tragedia del 11 de septiembre de 2001, para obtener ganancias financieras personales.

En una sociedad dominada por el materialismo, el dinero es lo único que preocupa a sus ciudadanos. Puesto que el dinero no tiene ningún sentimiento, sólo puede traer la felicidad para un período muy corto de tiempo y luego la mentalidad de intercambio será establecida. Cuando toda una sociedad se comporta como los comerciantes para obtener beneficios a corto plazo, como los de Wall Street, los lazos familiares y de amistad se degradan a la categoría de bonos basura, y cada vez habrá menos gente en la que usted pueda confiar.

Autor: Warren Song es un consultor financiero con sede en Nueva York.