sábado, 26 de abril de 2014

LOS GITANOS SALIERON DEL NORTE DE INDIA HACE 1500 AÑOS EN UNA SOLA OLEADA

Los once millones de gitanos que viven en Europa tienen el mismo origen: el norte de India. El primer estudio del genoma completo de una decena de grupos de romaníes europeos desvela que salieron de allí hace 1.500 años en una única oleada, llegando a Europa por los Balcanes a mediados del siglo XIV. Aunque sus genes revelan un alto grado de endogamia, algunos grupos, como los españoles, se han mezclado más con la población local. La ubicación exacta de su procedencia aún es una incógnita.




Una veintena de investigadores europeos, liderados por miembros del Instituto de Biología Evolutiva (IBE) de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, adscrito al CSIC, ha dibujado la historia demográfica de los gitanos a través de sus genes. Hasta ahora, sólo los estudios de lingüística comparada y análisis genéticos fragmentarios apuntaban al origen indio de este pueblo cuya cultura oral y tradicional aislamiento generaban muchos interrogantes a la ciencia. Esta vez se ha contado con el genoma completo, analizando más de 800.000 polimorfismos de un sólo nucleótido (SNP, una variación en la secuencia del ADN) de 152 gitanos pertenecientes a 13 grupos de romaníes de distintas partes de Europa.

“Hasta ahora sólo teníamos datos lingüísticos, la similitud de la lengua romaní con algunas habladas en la India, y datos genéticos parciales”, dice David Comas, del IBE y coautor del estudio. “Nosotros nos hemos basado en todo el genoma y confirmamos el origen indio, del noroeste de la India, de los gitanos”, añade. Es más, “todos los grupos de gitanos procederían de una sola oleada”, explica.

Un viaje de 600 años

Los resultados del estudio, publicados hoy en Current Biology, muestran cómo, tras salir de la India, los gitanos llegaron a Europa avanzado el año 1.400. En ese viaje intergeneracional de 600 años atravesaron Asia central, Oriente Medio y las tierras del Cáucaso sin apenas mezclarse con las poblaciones autóctonas.

“Para estimar las fechas, contamos con la ventaja de que estas variaciones genéticas —los SNP— presentan una tasa constante de mutación”, explica Comas. Con la información sobre similitudes y diferencias genéticas entre los distintos grupos, los investigadores pudieron dibujar el árbol genético de los actuales gitanos europeos. Primero compararon los datos de los romaníes con los de otros 4.500 individuos de diversas poblaciones del mundo. El análisis les permitió situar al pueblo gitano en ese árbol genético, determinando su particular situación entre los pueblos euroasiáticos. A pesar de sus diferencias entre ellos, las distintas ramas llevan al mismo origen.

Como habían señalado anteriores estudios lingüísticos, antropológicos y del ADN mitocondrial, los gitanos procederían del noroeste de India, de una amplia zona que comprendería las regiones históricas de Cachemira, Rajastán y el Punyab, que hoy comparte con Pakistán. El problema es que la heterogeneidad genética y el aislamiento entre grupos y castas hacen muy difícil localizar a los ancestros de los gitanos. “No hay buenas muestras genéticas de India y de Pakistán que nos permitan dar finalmente con el origen concreto del pueblo gitano”, explica Comas.

Endogamia y aislamiento genético

En una segunda fase del trabajo, los investigadores compararon el genoma de los miembros de los distintos grupos de cíngaros europeos entre sí. La deriva genética y la evolución demográfica permiten señalar a los Balcanes, en concreto las actuales Bulgaria y Serbia, como las puertas de entrada del pueblo gitano en el continente. Llegarían en las primeras décadas del 1300 y en apenas un siglo acabarían en los extremos occidentales de Inglaterra y España.

El estudio de sus genes también permite confirmar el carácter cerrado y aislado de este pueblo. Comparados con el resto de europeos o con sus antiguos vecinos indios, los gitanos presentan un alto grado de homocigosidad. Esto es, las dos copias de un mismo gen (la que hereda de la madre y la que recibe del padre) son iguales. La endogamia a través de matrimonios consanguíneos ha sido y sigue siendo una práctica muy habitual en este pueblo.

Otro hecho que explicaría este fenómeno podría ser que, como muestra la historia genética de los gitanos, hubo dos estrechamientos demográficos que casi acaban con ellos. El primero redujo la población en un 47% respecto a la que salió de India. El segundo, que afectó a los romaníes de Europa occidental, disminuyó su población en un 70% respecto a la que había en la zona oriental.

“Sin embargo, hay diferentes grados de endogamia”, aclara Comas. Su estudio revela un hecho que la historia debería intentar explicar. “Mientras que en los Balcanes se ha producido una menor mezcla con los europeos pero en fechas más recientes, en el caso de España, Portugal y Lituania vemos que hubo una mayor mezcla con los locales, pero también que es mucho más antigua”, añade. En conjunto, los gitanos presentan un 25% de variaciones genéticas que son de origen europeo.

PASIONARIA, UNA LEYENDA QUE SE PODÍA TOCAR.

El pasado 5 de abril en Córdoba se presentó en un homenaje a Dolores Ibárruri el título Pasionaria, una leyenda que se podía tocar, Felipe Alcaraz, escritor y político andaluz, resume la historia que ha escrito de Dolores Ibárruri, dirigente comunista fundamental para conocer la lucha por la Democracia. Un libro que recorrerá toda la geografía peninsular, en multitud de homenajes que a Pasionaria se le va a realizar en el 25 aniversario de su fallecimiento.


El propio Felipe Alcaraz nos dice acerca de su nuevo libro: " El grito de Dolores 'No pasarán' no ha caducado. El fascismo es una forma de capitalismo de excepción, y en esas estamos. La ultraexplotación exige el fin de la libertad y extender la política del miedo a través de la cohesión penal. Todo se está dando. 
El huevo de la serpiente está en un grado de incubación creciente, que no se ha detenido. Al par ese “No pasarán” es la expresión más viva de la existencia de un izquierda constituyente y transformadora. Pasaron militarmente en el 39, pero no cultural, ideológicamente. Hablamos de derrota, sí, pero no de rendición, no de sumisión. La sumisión es ser derrotados y asumir los valores del adversario, parecerse a ellos, terminar siendo ellos. Y eso no se ha producido. De ahí la gran esperanza, que ha empezado en latinoamérica y va a seguir por la vieja Europa. “Un fantasma recorre Europa”, será el grito que deberemos dar si cuaja el proceso constituyente, la victoria sobre el neoliberalismo y sobre los que intentan una restauración del bipartidismo borbónico. No nos pueden imponer 30 años más de una Europa de los mercaderes y los hombres de negro.Y en esa batalla está con nosotros la fuerza y la determinación de una mujer imposible de doblegar como Pasionaria. Ese es, a la vez, el mensaje hacia los jóvenes y el mensaje más joven posible..."

Un título que recoge además del texto para jóvenes de Alcaraz, un prólogo del poeta Marcos Ana y la oración laica del entierro de Dolores de Julio Anguita. También contiene un epílogo del secretario general del Partido Comunista de España, José Luis Centella. Lo completa el libro 20 actividades para desarrollar en el ámbito escolar o familiar como sugerencia didáctica. El libro está ilustrado por dibujos del almeriense Joaquín López Cruces.

lunes, 21 de abril de 2014

EMIGRACION E INMIGRACION

Fundamental: recuerden que jamás hablo de política, luego en lo que viene a continuación no hay ni una brizna de ella. Quien la quiera buscar en lo que a continuación viene, le sugiero que deje de leer en este instante.

En tiempos de paz y en el 99,99% de los casos, la emigración se produce porque quienes se van no tienen posibilidades de desarrollo económico ni social en sus lugares de origen: el ejemplo que siempre se pone: los 55 M de personas que desde Europa emigraron a USA entre 1840 y 1913: en Europa se habían convertido en población activa excedente porque el desarrollo económico de entonces no podía ocuparlas porque no las necesitaba.


Quienes emigran se convierten en inmigrantes cuando llegan, y en pura lógica, esos inmigrantes tienen que tener ante sí una panoplia de posibilidades, positivas, se sobre entiende. Qué hagan y cómo lo hagan dependerá de las circunstancias y de lo que les permitan las autoridades y el entorno de la zona o país al que han emigrado.

Evidentemente, y aunque existan puntos en común, es muy diferente el entorno al que emigraron un irlandés o un italiano que llegaron a USA en 1860, al de un español o un portugués que se fueron a Alemania en 1962, y al de un marroquí o un guatemalteco que ha venido a España en el 2002.


Tal vez aquel irlandés se instaló en Five Points, en NYC, y en él que pudo inspirarse Martin Scorsese cuando dirigió ‘Gangs of New York’; y el italiano se integró en una caravana que se dirigió hacia el Oeste, registró unas tierras en lo que sería Oklahoma para lo que tuvo que matar a algunos indios. El español y el portugués entraron a trabajar en una planta fabril situada en las cercanías de Munich en las que trabajaban, de forma totalmente legal, el tiempo estipulado y por el que les pagaban un salario para ellos de cine que, casi en su totalidad, remitían a sus empobrecidas familias. Y, tal vez, el marroquí y el guatemalteco llegaron a España con un visado de turista, se establecieron de forma no legal, y, muy posiblemente, ilegal, empezaron a trabajar en la construcción, en la agricultura o en la hostelería, también muy posiblemente sin garantías y explotados en horario y en salario, salario que, en parte, remitían a sus familias en el exterior y en parte muchos emplearon como respaldo para adquirir una vivienda.

Entre los tres casos expuestos existen puntos en común, pero las diferencias son enormes. De USA, hasta 1900 no puede hablarse como un país completamente formado: en 1890 tuvo lugar la que está considerada la última masacre de indios perpetrada por la caballería estadounidense: en Wounded Knee, Dakota del Sur. USA, al estar en formación, absorbía toda la población que llegase, sobre todo desde que finalizó su Guerra Civil: los actuales WASP son descendientes de parte de aquellos emigrantes.

En Alemania ya no fue igual. La emigración fue necesaria para arrancar la reindustrialización y avanzar en la potenciación de la economía alemana tras la II GM en un período en que, en todas partes, para generar más PIB era necesario ocupar a más factor trabajo. Pero Alemania, la RFA: adonde el español y el portugués de nuestra historia emigraron, ya estaba formada, por ello, cuando llegó la recesión del 73 a muchísimos de aquellos emigrantes les invitaron a irse, y muchos otros se fueron porque a mediados de los 70 en España o en Portugal ya había unas expectativas que en 1962 no había: pocas contra ninguna. Y ese español y ese portugués muy posiblemente, aunque tal vez menos bien de lo que pensaban, encontraron un lugar en la sociedad laboral española y portuguesa, respaldados por la familia que les esperaba a su llegada.

Los casos del marroquí y del guatemalteco, son muy distintos. Su emigración fue económica, sí, pero su establecimiento y su estancia se produjeron en demasiadas ocasiones de foama ilegal, y fueron conscientemente mantenidas por las autoridades de tal forma. Fueron los años del ‘España va bien’. Había que construir 800.000 viviendas al año y atender la estancia de muchos millones de turistas, y había que hacerlo al menor coste laboral posible a fin de que los beneficios fueran los mayores imaginables. Y como a través de la imposición indirecta y de los que estuvieran de forma legal ya se recaudarían impuestos y cotizaciones sociales, y como el crecimiento continuaba y continuaba, todo estaba bien.



Pienso que la Historia será muy dura cuando analice la inmigración española venida entre mediados de los 90 y finales de los 2000, la fase del ‘España está de moda’, lo será con respecto a cómo se administró la llegada y la estancia de esa inmigración, y lo será con cómo evolucionó el ya problema de la inmigración cuando España empezó a ir mal.

España, toda España, cometió tropelías sin cuento sobre la inmigración cuya llegada permitió y fomentó, y luego, cuando el boom acabó, se quedó sin argumentos para abordar un problema de seis millones de personas y un problemón de más de dos millones. Pienso, siempre he pensado, que la residencia en un país para extranjeros ha de estar vinculada a un contrato de trabajo; y siempre he pensado que mientras un inmigrante se halle en un país ha de contar con absolutamente las mismas garantías legales que un originario histórico de ese país.

Eso significa que su entrada debe ser registrada como trabajador porque ha de entrar ya con un contrato en la mano por un tiempo determinado para realizar unas tareas especificadas en una entidad concreta y conocida. Que ha de hacerlo contando ya con una residencia, con una remuneración conocida, con unas plazas escolares ya asignadas para sus hijos. Eso supone que los ‘papeles’ de ese inmigrante han de pasar unas verificaciones determinadas. Que su lugar de trabajo ha de contar con unas especificaciones que se ajusten a la legalidad y que han de pasar unas inspecciones de seguridad e higiene en el trabajo. Eso significa que ese inmigrante ha de contar con idénticos derechos que un originario.

Vía|Santiago Niño-Becerra

sábado, 12 de abril de 2014

LA VIOLENTA BÚSQUEDA DE LA BELLEZA FEMENINA

Las demandas físicas y psicológicas a las que las mujeres están expuestas en nuestros días son mucho más considerables que las de los hombres: el cuerpo de la mujer se considera —en el discurso político y oficial— un lugar de consenso público, sobre el que la ley debe erigirse como protector, pero también como el terreno donde la opresión se ejerce con una normalidad aterradora.


Desde la cosmética facial a la cirugía plástica, y desde la química de la piel y el cabello hasta la ingeniería reproductiva (sin contar la siempre perenne represión sexual), cada célula de la mujer es un espacio público en disputa.

Reaccionando contra la normalización de la violencia contra la mujer a través de la industria de la belleza, la artista Jessica Ledwich presentó la serie The fanciful, monstruous feminine (algo así como “el original y monstruoso femenino”); una colección de imágenes donde el proceso de producción de la belleza femenina se enmarca como un subproducto del dolor —una suerte de tortura industrializada donde cada mujer es la torturadora por excelencia de sí misma.


Ledwich muestra también con desoladora ironía cómo la imagen de la femme fatale desborda la esfera del glamour y la moda para invadir el terreno de la maternidad, como si la seductora y la madre (los arquetipos de María Magdalena y la Virgen María) se fusionaran —sin reconciliarse— en una mujer-frankenstein, producto de la técnica de un demiurgo que fiscaliza el cuerpo femenino incluso a nivel celular.

Si Primo Levi se preguntaba hace más de medio siglo: Si esto es un hombre (con respecto a la experiencia de los campos de concentración en la Segunda Guerra Mundial), el trabajo de Ledwich podría utilizarse como predicado a la declaración sobre si esto es una mujer: un cuerpo cuya apariencia, medidas, funcionamiento, ciclos y expectativa de uso no es más que otro producto regulado por leyes cuyas órbitas de circulación se encuentran siempre de antemano trazadas; un cuerpo —un lugar imposible de conquistar, una utopía— que la mujer transforma según las pautas de su momento histórico y el patrón de belleza al uso. 

Si el hombre —como especie— puede sobrevivir al campo de concentración y a la experiencia de la tortura y la destrucción de la dignidad, cabría preguntarnos si la mujer —como género— no está siempre de antemano encerrada en las premisas donde la sociedad decide que debe moverse. Como si de algún modo la mujer no pudiera salir de un campo de concentración que lleva consigo —en el espejo— a todas partes.

LA ÚLTIMA SEDE DE LA REPÚBLICA

Cuando se cumplen 75 años del final de la Guerra Civil, la última sede que tuvo el Gobierno de la II República, y donde pasó sus últimas horas antes de exiliarse su presidente Juan Negrín y se celebraron dos consejos de ministros, se cae a pedazos. La burocracia y el desinterés están sumergiendo en el olvido la finca de El Poblet, una casa solariega de campo en el término municipal de Petrer.


miércoles, 9 de abril de 2014

LOS NIÑOS DE LA VIRUELA

En marzo de 1804 se celebraba en la catedral de la ciudad de México, capital de la Nueva España, un solemne Te Deum en presencia de todas las autoridades locales. El protagonista del acto no era ninguna personalidad ni ningún héroe militar, era un simple niño huérfano. Este niño tenía dentro de su cuerpo algo que iba a salvar las vidas de muchos de ellos, la vacuna de la viruela. Era uno de los 22 niños que acompañaban a “La Real Expedición Filantrópica de la Vacuna”...

Fases de los “granos de la vacuna”. Lámina de la introducción de Francisco Javier Balmis a su versión castellana del Tratado histórico y práctico de la vacuna, de J.L. Moreau. Madrid, Imp. Real.

domingo, 6 de abril de 2014

EL MEGALOBBY GLOBAL: GOLDMAN SACHS , LA OBRA DE DIOS

En noviembre de 2009, Lloyd Blankfein, el consejero delegado (CEO) de Goldman Sachs, atraía la atención mediática por las desorbitadas cifras de las primas anuales (bonus) repartidas entre los altos empleados. Además, en una muy comentada entrevista del Sunday Times de Londres defendía esas retribuciones multimillonarias diciendo que era una medida relacionada con el rendimiento a largo plazo; y para escándalo general aseguraba que como banquero estaba “haciendo el trabajo de Dios” (Doing God´s Work) porque “tenemos un fin social. Ayudamos a las compañías a crecer ayudándoles a recaudar capital. Las compañías que crecen crean riqueza. A su vez, esto permite a la gente tener puestos de trabajo que traen más crecimiento y más riqueza. Es un círculo virtuoso”.



Como en tantas ocasiones este alto ejecutivo neoyorquino confundía los negocios  virtuales de especulación financiera en beneficio de unos cuantos  con la  economía real que es la que crea riqueza y empleo.

Meses antes de la citada entrevista, el periodista investigador Matt Taibbi en la revista Rolling Stone Magazine (julio de 2009), daba una imagen más precisa y acertada del funcionamiento de este banco de negocios que tuvo gran eco mediático:

“Lo primero que se necesita saber sobre Goldman Sachs es que está en todas partes. El más potente banco de inversiones del mundo es un gran calamar- vampiro (Vampire squid) que cubre la faz de la humanidad, atiborrando sus vasos sanguíneos con algo que huela a dinero”.

Mucho se ha escrito sobre la inmensa dimensión y poder de Goldman Sachs en los EEUU, de su incesante puerta giratoria entre el  banco, los organismos reguladores y la élite política en Washington. Pero Goldman Sachs cultiva los contactos con el poder político en todo el mundo; y no solamente en la capital de los EEUU sino en Nueva York (es el asesor bancario del periódico The New York Times) como en las monarquías autoritarias del Golfo y en Israel, aunque sobre todo su influencia política se deja sentir en Europa…

(Los párrafos anteriores están tomados de la presentación del extenso capítulo del libro Los lobbies financieros, tentáculos del poder; donde se registran las principales intervenciones de estos miembros de Goldman Sachs, calificados como “dueños de la Eurozona” en el gráfico del periódico inglés The Independent que reproducimos aquí)



EL CAPITALISMO, SUS FOTOGRAFÍAS Y SUS FOTÓGRAFOS

Imágenes para la dominación de los imaginarios

Son capaces de usar “fotos” para cualquier cosa. A la vista de todos nosotros, la ideología de la clase dominante, y sus negocios, miente con el fin de disociar la realidad de sus ficciones (y viceversa). Para eso fundó una industria del registro fotográfico, y una industria de la propagación de imágenes que, en uno de sus trabajos más nefastos, no ha dejado de especializarse en todas las posibilidades de la mentira. Suelen ser “fotos” sin lugar, sin fecha, sin autor. Uno de sus reinos predilectos es el del “periodismo” que las burguesías han consolidado como “armas de guerra ideológica” y herramientas para la invisibilización de lo evidente. La sobresaturación con imágenes ha servido para anestesiar al pensamiento. Diremos, sólo por rigor de método, que no son todos… pero. ¿Cuánto puede esconderse lo real en una fotografía?..




Hemos visto una revolución burguesa de la tecnología, y del lenguaje fotográfico, para la des-información. El viejo interés humano por el “registro fiel de los hechos” quedó sepultado bajo el dispositivo ideológico especializado en sembrar una mezcla de zozobra, desorientación y miedo. Fascismo. Hoy la mentira fotográfica tiene herramientas inimaginables al servicio de la irracionalidad del mercado y de los engaños que sirven para “mostrar” con fotografías, hechos que no son o que nunca fueron lo que dicen que son. Obra cumbre, no única, de esta degeneración es el diario “El País” de España que publicó una fotografía en la que se afirmó aparecía el presidente Hugo Chávez en un quirófano.

Muchos pagan cualquier cifra por fotografías útiles para ilustrar y demostrar la “verdad” de los especialistas en mentir. No importa dónde ocurrió el hecho, quién es la víctima, en qué fecha se produjo. Cualquier persona que posea un modo de registro (cámara o teléfono) puede convertirse en comerciante de la mentira hegemónica. No hay inocencia, se pagan sumas jugosas. Para el negocio de mentir con fotografías nada mejor que una camarita discreta, fácil de usar, gran calidad y conexión a Internet vía Wifi ¿Es neutra la tecnología? No hay control posible en un fenómeno basado en la saturación de imágenes y menos si, con esa saturación, se fortalece el sistema de mentiras que se ha vuelto salida mercantil e ideológico-política. Internet ha multiplicado, exponencialmente, el número de fotografías realizadas por profesionales, y por aficionados, para mentir a cada día.

La fotografía no es la verdad… es una herramienta para su búsqueda. Por eso, acaso, nadie parece preocuparse por la verdad, en la información fotográfica, entre otras razones porque la mentira se ha vuelto uno de los grandes pilares del negocio del periodismo burgués contemporáneo. Se organizan algunas redacciones en función de lo que la fotografía consigue en lugar de ceñirse estrictamente a los hechos y a sus protagonistas. Los operadores mediáticos se frotan las manos con la posibilidad de aumentar sus negocios, y sus intereses ideológicos, saturando con fotografías “testigo” sus periódicos y revistas. No importa que sean falsas.

Es el capitalismo mundial que financia guerras, que encarece medicamentos, que devasta selvas y mares, que intoxica el aire, derrite glaciares, reseca los lagos… extermina especies vegetales, animales… humanas. Es el capitalismo retratado en personas, inocentes, frágiles, olvidadas… engañadas sistemáticamente con un arma ideológica de enajenación masiva, infernal y humillante, que son sus “fotografías”. Es el retrato de la barbarie y se ve clarísimo. La evidencia de que los horrores puedan acabar convirtiéndose en un espectáculo “informativo” muy rentable.

A estas alturas de su historia los trabajadores de la producción fotográfica andan flacos de organización y movilización solidarias. Los ha golpeado la crisis de sobreproducción fotográfica, el recorte de los salarios, los despidos masivos y el avance tecnológico manipulado por la burguesía. Hay excepciones, claro, pero en todo el espectro de la producción fotográfica se ven los estragos del capitalismo inmisericorde e inclemente. Igual que en el resto de las actividades productivas.

Alguna vez se pensó que las fotografías no mentían, que eran prueba palmaria de un acontecimiento y que su fidelidad con la “realidad” garantizaría una transformación revolucionaria en nuestra relación con los hechos y el conocimiento “objetivo” sobre ellas. Pero está naciendo un espectador cómplice de fotografías, dispuesto a ignorar que pueden mentirle. Es que la verdad exige mucho trabajo. El truco consiste en manipular los hechos para que se adapten a las matrices ideológicas. Las fotos más falaces, las mentiras apoyadas con imágenes, exigen una brutalidad ideológica previa que es necesario conocer y denunciar. Y combatir.

Si como supone Umberto Eco, acaso no sin un dejo de cinismo humorista, que la Semiótica es “la disciplina que estudia todo lo que puede usarse para mentir”, urge, entonces, una Semiótica de la fotografía, también, para revolucionar su definición apoyados en una praxis que la coloque como disciplina científica en combate, cuyo objeto de estudio no sea sólo lo que vehicula un contenido sino el desmontaje de la relación dialéctica entre el contenido y su representación, en un momento histórico preciso, bajo el signo de la lucha de clases… o acaso, en otra perspectiva, como ciencia que estudia las leyes del desarrollo de la producción de sentido. Y así desmontar en la fotografía, que la burguesía alienta, cómo sirven, y a quiénes, sus fotógrafos y sus propagandistas a la hora de mentirnos con imágenes.

Por ejemplo. Hay que legislar y protocolizar el uso de las fotografías con obligatoriedad ética en su identificación espacio-temporal y su autoría. Hay que entrenarnos en la exigencia crítica y en la denuncia de combate cada vez que cada imagen esconda, tergiverse, sepulte o criminalice a alguien, o algo, por el sólo hecho de que así decidan los operadores de las armas de guerra ideológica de la burguesía. Ejercer el derecho humano fundamental a defendernos de las mentiras de los poderosos. Ejercer el derecho social a combatir los ataques contra los imaginarios colectivos y la siembra de dispositivos ideológicos tóxicos fabricados en los laboratorios de guerra psicológica. Ejercer, en suma, la responsabilidad revolucionaria y socialista de combatir cada milímetro y cada instante a la ideología de la clase dominante y sus mil maneras de camuflarse e infiltrarse en las cabezas, los corazones y los tejidos sociales. Incluso con “fotos” ocurran donde ocurran. ¡Clíc!

sábado, 5 de abril de 2014

EINSTEIN, BARCELONA I ANARQUISME : 1923

Albert Einstein visità Catalunya entre els dies 22 de febrer i 1 de març de 1923, convidat per la Mancomunitat de Catalunya i l’Institut d’Estudis Catalans per impartir un curs. En aquest article resumirem els fets més rellevants de la seva visita a Barcelona i ens centrarem en un que va tenir lloc el dia 27 de febrer: l’entrevista d’Albert Einstein amb Àngel Pestaña i altres dirigents anarquistes...

Albert Einstein a l’Espluga de Francolí (Tarragona), el 25 de febrer de 1923

viernes, 4 de abril de 2014

TETSUYA ISHIDA : EL HOMBRE ATRAPADO COMO PRODUCTO PRODUCTIVO

Conocer la obra del malogrado pintor japonés Tetsuya Ishida (1973-2005) constituye sin duda una experiencia, por lo general delirante, que nos lleva a compartir toda una serie de visiones surrealistas y críticas sobre la realidad de la vida cotidiana del Japón actual y, a la vez, sobre el hombre contemporáneo. 

La mirada de Ishida sobre el ser humano nos lo muestra atrapado en una realidad asfixiante, opresora y alienante, protagonizada por toda una serie de seres híbridos que son el resultado de una mezcla (cuyos precedentes formales estarían en las “grillas” y las gárgolas medievales, los seres quiméricos o los personajes del Bosco) propia del mundo de los sueños, las pesadillas o lo absurdo. 

Para acceder a su web personal (en japonés)(pinchar el cuarto elemento del menú superior) pinchar AQUÍ. Además puede accederse a una galería de imágenes de su obra pinchando AQUÍ.




Tetsuya Ishida (石田徹也  nacido en junio de 1973 en Shizuoka y muerto en 2005 arrollado por un tren, por posible suicidio .

Tetsuya Ishida pintó escenas de vida común en Japón, pero con los protagonistas siempre atrapados en un cuerpo similar a una máquina o tratado como producto de una cadena de producción.

El 26 de noviembre de 2006, un cuadro de Ishida, "Untitled" 2001, se vendió en una subasta de Christie's en Hong Kong "Asian Contemporary Art" por 780.000 HKD.

LA EXTRAÑA PROFESIÓN DE SER POLICÍA

No todos los trabajadores de un mismo gremio acceden a su profesión con las mismas motivaciones y no todos realizan sus labores de idéntica manera. Es así como, en un mismo tajo, unos disfrutan, otros sufren y los más ven pasar la vida al compás del tic tac de los relojes, modernos tambores de galeras. Apenas quedan artesanos cuyas manos modelan el tiempo y la obra, funden la ilusión con el trabajo y disfrutando hacen disfrutar.


De entre las profesiones a escoger para recluir la vida en sus horarios, una destaca por compleja, variada, arriesgada y en ocasiones extraña. Contribuir a la seguridad ciudadana motiva a muchas personas que se decantan por ser sanitarios, bomberos o policías, de manera profesional con alta dosis solidaria. Prevenir, disuadir, evitar, investigar y esclarecer delitos también motiva a quienes se decantan por ser policías de abundante vocación.

La industria de la ficción provee de intencionados iconos policiales en los que se conjugan realidades y deseos variopintos. La novela policiaca emerge enraizada en la “filosofía de la angustia o de la inseguridad” de Kierkegaard, al calor de la revolución industrial, creando temores que a la postre son aliviados, supuestamente, con relatos racionales. De ahí sugen figuras estereotipadas de investigadores y policías contrapuestas a malhechores y antihéroes en corruptos escenarios urbanos y callejeros donde la miseria es caldo de cultivo para violencias y delitos. La novela pasa de esta manera de policiaca a negra.

En las comisarías españolas parece haber gente que accede a la profesión policial por motivaciones nada altruistas, a veces patológicas y demenciales. Las actuaciones violentas, desproporcionadas, casi sádicas, de ciertos mossos de escuadra y algunos policías, uniformados en cerebros e indumentaria, denigran y menoscaban la labor del resto. Son profesionales de la testosterona, adictos a la porra, desertores de las neuronas, que enlodan el trabajo de sus compañeros. Extraña profesión la de golpear ideas y cuerpos ajenos.

La presencia de estos individuos tiene que ver, y mucho, con la existencia de mentes perversas en la escala de mando político que los utilizan de manera torticera en su beneficio. Y ellos se dejan, con disciplina y placer íntimo. El Partido Popular, la Cope, ABC, 13TV, La Razón y otras muchas instancias políticas y mediáticas, a falta de razonamientos, necesitan crear angustia e inseguridad criminalizando cualquier ejercicio de libre expresión, antes de que se produzca si fuese necesario. Son la España autoritaria, dictatorial, negra, que aún colea.

Hay en las calles encapuchados profesionales de la bronca, lumpen con la violencia instalada en el cerebro, cobardía que aprovecha multitudes para proponer la selva como modelo de convivencia, desgacias irracionales con aspecto humano incapaces de pensar algo diferente a una pedrada. Son el fango social que anega celebraciones deportivas o protestas ciudadanas, el complemento necesario para el poder político y la muy minoritaria, residual, escoria policial.

Si Cristina Cifuentes, y su incondicional coro político y mediático, pretendía crear angustia e inseguridad, hay que felicitarla. Lo ha conseguido. Hay miedo, indefenso pánico ciudadano ante un estado capaz de manipular a policías para que exhiban la falsedad como argumento de su actitud desproporcionada. Mentiras. El Partido Popular ondeó la mentira para justificar la guerra de Irak, la usó para aprovechar electoralmente la sangre del 11 M, la utiliza para gobernar y la empuña para golpear a todo el que discrepa.

Tras contemplar la desvergüenza de la muleta espada y de los metálicos rodamientos, caben muchas preguntas. ¿No se auxilió debidamente a los policías para obtener y explotar escenas de violencia inusitada? ¿Eran todos los violentos ajenos al cuerpo de policía (¡que soy compañero, coño!)? ¿Estaba la actuación policial previamente diseñada? Y una respuesta: la porción de policía que no piensa, la de ciega obediencia remunerada, la cómplice de quienes ordenan y mandan, la que miente y engaña, es peligrosa policía, policía no democrática.