martes, 24 de septiembre de 2013

EL ISLAMISMO COMBATIENTE Y LA INTERVENCIÓN AMERICANA EN SIRIA

No hay nada que extrañar en la actitud del régimen sirio respecto a las posibilidades de una intervención militar norteamericana, pues la historia, en su opinión, se repite por enésima vez, aunque con más ruido. El régimen sirio siempre trató sus crisis con los americanos de similar manera; primero poniendo sobre la mesa una oferta atractiva para los intereses o temores de los americanos a cambio de que éstos suavicen sus presiones, esta vez fue aceptar, con rapidez y urgencia, la ágil propuesta rusa de poner el arsenal químico sirio bajo supervisión internacional, un plan que sin duda gusta en Washington. La segunda es amenazar con hacer saltar por los aires toda la región a la vez que utilizar, de puertas para dentro, el mismo tono amenazador y bravucón de siempre; que si Hezbollah ocupará todo el norte de Palestina si EEUU ataca, que si el ejército sirio puede hundir todo buque que se atreva a entrar en el Mediterráneo oriental, que si Irán va a cerrar el estrecho de Ormuz antes de escupir fuego y acero contra las monarquías del Golfo. Todo un repertorio histérico que no para de repetirse en los medios afines al régimen, ya sean oficiales o “privados”.




El régimen sirio teme un ataque americano que pueda, por lo menos, dejar muy mermada su capacidad de ataque aéreo y balístico, pero no es el único actor temeroso de una intervención occidental en el país. Es fácil encontrar mucha retórica antioccidental en el lenguaje de los grupos más integristas que operan en siria, tanto Jabhat Al-Nusra (una milicia de carácter salafista- yihadista, con manifiesta alineación con Al-Qaeda) como el Estado Islámico en Irak y Siria (Da'esh, por sus siglas en árabe. Una escisión de Al-Nusra muy radicalizada y violenta, y que alberga la mayor parte de los yihadistas extranjeros. Sus relaciones con los otros grupos combatientes va desde la tensión hasta el enfrentamiento abierto, como es el caso de las brigadas del Estado Mayor del Ejército Libre de Siria), y sus mensajes no paran de recordar el peligro de una invasión occidental para cortar el paso hacia su gran y definitivo proyecto: El Estado islámico del califato. Estos dos grupos no reconocen ningún tipo de división territorial dentro de la Nación islámica (es decir, no reconocen a Siria como país), ni reconocen el término Revolución sino que consideran que su lucha es Yihad contra el “tirano infiel”, y tampoco reconocen cualquier simbología nacional (banderas, escudos, himnos).

Para la lógica de estos grupos, occidente, Israel, Irán, y los regímenes árabes son lo mismo, y se les reparte enemistad por igual. Buena parte de los asesinatos y secuestros cometidos por estos grupos integristas llevaban el pretexto de que su víctima era un agente de la OTAN, o de EEUU, o de Israel, o de Francia, etc. Un tipo de acusaciones y un lenguaje muy del estilo del Eje de Rechazo en general, y del régimen sirio en particular.

Este rechazo islamista a la intervención estadounidense no se encuentra solo en los grupos más extremistas. El Frente Islámico de Siria, una coalición político-militar que une a algunas de las fracciones islamistas salafistas más potentes y extendidas (Ahrar Al-Sham, por ejemplo), y que, normalmente, se le considera más pragmática y política que Al-Nusra o Da'esh, sin formar parte del Ejército Libre ni reconocer a la Coalición Nacional como representante político, emitió un comunicado denunciando que el posible ataque americano no responde más que a intereses particulares de Washington, y que pretende imponer un plan para Siria que nada tiene que ver con lo que Frente considera justo. El comunicado termina llamando a la unidad de las fracciones opositoras como “única vía para la victoria”.

Aparte de estas dos posturas, un vídeo colgado en internet hace unos días certificó el rechazo de un conglomerado de grupos combatientes islamistas en la periferia de Damasco a la intervención americana. El anuncio, leído por un combatiente rodeado por compañeros en medio de una escena de destrucción, recordó el “comportamiento criminal” de EEUU y sus aliados en Palestina, Irak, Afganistán, Chechenia, etc.. y llamó a los grupos favorables a la intervención americana a recapacitar, con la amenaza de considerarlos “traidores a Dios, a su profeta, y a la sangre de los mártires”.

Los grupos islamistas de tendencia salafista no se fían de la acción occidental, ya que se consideran a sí mismos objetivos de tal intervención tanto o más que el régimen de Bashar Al-Asad. El ejemplo de los Drones de Yemen y Pakistán son una buena razón, entre muchas, para su lógico temor.

Estos grupos cuentan con redes independientes y sólidas de financiación y armamento, en las cuales uno no puede dejar de ver huellas de servicios secretos árabes, regionales y occidentales. El propio régimen sirio es un gran jugador en este campo, con un historial que va desde principios de los 80 en Líbano hasta la última década iraquí. El Ejército Libre, en cambio, depende más de las decisiones políticas de las potencias regionales e internacionales para poder armarse, y una prolongada duda occidental sobre armar o no a la “oposición” llevó a que los grupos islamistas, con mejor armamento y preparación, ganasen terreno.

La Coalición Nacional opositora se pronunció a favor de la intervención americana, también lo hizo el Estado Mayor del Ejército Libre que representa a bastantes brigadas y batallones de la resistencia armada, y cuenta con reconocimiento regional e internacional, pero no llega al nivel de representar realmente a toda, ni a la mayor parte del movimiento armado contra el régimen. Son dos órganos que se mantienen, económica y políticamente, gracias a sus vínculos con regímenes árabes y potencias regionales, y que no mantienen, en general, buena relación con las fracciones islamistas salafistas.

En una de las muchas capas de relaciones, enfrentamientos, y alineaciones que se amontonan formando la cuestión siria, se pude diferenciar un triángulo de fobia conformado por EEUU y sus aliados, el régimen sirio y sus aliados, y el islamismo integrista. Cada vértice espera que los otros dos se debiliten luchando entre ellos para jugar sus cartas, todo esto con el fondo de un levantamiento popular contra una tiranía empobrecedora y extremadamente violenta, y la forma de infinidad de focos de insurrección repartidos en un escenario pos apocalíptico. Este pequeño plano sirve para explicar las diferentes posturas en este momento más que la simplicidad de que “EEUU va a hacer una guerra a favor de Al-Qaeda”, una simplificación que se convierte en demagogia cuando al que la afirma se le atribuye una supuesta sabiduría magnífica de oriente próximo.

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domingo, 15 de septiembre de 2013

EL DESEMPLEO, EL PARO, EL OLVIDO : YO ACUSO

El paro que sufrimos ya sabemos que es alarmante, y sus cifras escandalosas son la demostración de un fracaso. Del fracaso de las políticas neoliberales y de los economistas neoclásicos. Fracaso de las imposiciones de la Troika y fracaso de las llamadas reformas laborales, es decir facilidades de despido y limitaciones antidemocráticas de la libertad sindical.
Es muy alarmante comprobar que los últimos datos y encuestas serias sobre las cifras del desempleo indican que este se dispara en el sector industrial, siendo este en estos meses el que más paradas y parados aporta. Un país que presume de desarrollado sin base industrial es como un jardín sin flores. Sencillamente no se sostiene.
 
 
 
 
¿Quiénes son los culpables del desierto industrial? En primer lugar los poderes financieros y las grandes empresas que controla la oligarquía rentista y la bancaria españolas. Ellos saben que invertir en industria, y más en industria sustentable y medioambientalmente respetuosa, es una inversión que no produce efectos inmediatos, no es especulativa y necesita trabajadoras y trabajadores cualificados. Por tanto, no les interesa, pues además exige innovación constante y pensar.
 
En segundo lugar, la Unión Europea “alemana” que sufrimos, obligó a cerrar todo el sector público de la industria pesada, prohibió las ayudas públicas al mantenimiento del empleo y de la minería en beneficio de los inversores centroeuropeos en su tarea de deslocalizar toda la industria europea, fundamentalmente del sur de Europa. Carlos Solchaga fue un campeón de los cierres empresariales, desmontando el sector público industrial, y Felipe González el más decidido “privatizador” de todos los tiempos contemporáneos en este Estado. Ese fue el precio de entrar en Europa. España tenía playas y sol, un territorio estatal grande según los parámetros europeos y cientos de miles de kilómetros en la costa que colmatar y edificar. ¿Para qué se iba a producir?.
 
En tercer lugar, José María Aznar acabó de privatizar lo poco que quedaba público. Hizo una apuesta de estado por convertir a Madrid en un centro financiero internacional e invirtió en la ciudad manchega todo, a costa del resto del estado. En las zonas costeras se creó una riqueza ficticia a base de construir y llenar de hormigón todo lo posible y lo imposible, creando empleo en una construcción desaforada, cara, corrupta y a su vez destructora de futuro. Aznar rescato el españolismo papanatas, centralista y hortera, pero además propició el egoísmo social, creó un numeroso segmento de nuevos ricos e hizo creer que éramos un reino poderoso. A costa de favorecer el crecimiento hoy, sin pensar en el mañana, y condenando este estado a volver a ser un país de sol, pandereta y chiringuito, pero sin tejido productivo. Rato, Álvarez Cascos y otros merecen estar en el cuadro de honor.
 
Zapatero ni supo, ni pudo. Llegó con la burbuja inmobiliaria en pleno rendimiento y el estado chiringuito en pleno auge. Con grandes constructores enriqueciéndose obscenamente, alcaldes con tasa y precio en la frente en demasiados municipios –no en todos, y la terrible y traidora falsedad de que bajar impuestos era de izquierdas. Estalló la burbuja, como era no solo lo previsible, sino lo advertido, y no supo que hacer, pues muy pronto y gracias a sus rebajas impositivas, se encontró sin fondos. Zapatero era un liberal tan honesto como mal preparado que creía que un gobierno no debía intervenir en la economía. Es decir, el pobre hombre era cualquier cosa menos socialdemócrata. Pero comenzó a recortar y de su mano el PSOE nos dejó la peor herencia, que no es la del ladrillo pinchado -ese merito en realidad es de Aznar y de Rato- sino la modificación del artículo 135 de la Constitución, que pone a los bancos y grandes acreedores extranjeros por encima de las clases populares españolas y los derechos humanos. Claro que para eso contó con el apoyo y asesoramiento de Miguel Sebastián y su gente, la ministra Elena Salgado y por supuesto el aliento del poderoso Botín siempre en su cogote.
 
Con Rajoy, la crueldad. El paro como problema a distorsionar y no a combatir. Por supuesto nada de apoyar a los y las que lo sufrimos. Al revés: webs de chivatos en lugar de empleo. Desmantelamiento de la sanidad y la educación pública y más paro despidiendo trabajadores y trabajadoras públicos, de paso toda la pequeña empresa subsidiaria al cierre.
 
Pero el desempleo es el éxito del Gobierno Rajoy y la gran patronal. Por fin hay un “coco” con el que asustar. Por fin hay una excusa para hacer gratuito el despido, rebajar los sueldos y tener seis millones de personas -dicen que solo seis millones- dispuestas a conformarse con lo que salga y a lo que paguen. Ya no somos clase trabajadora, mucho menos clase obrera –eso requiere una conciencia y dignidad que hoy no existe-. No, ya somos mano de obra. Mano de obra barata y cualificada, en un estado de la Unión Europea que cada vez exige menos preparación a sus “empleados” y más sumisión. Por tanto, yo acuso a los que han destruido el tejido productivo y el sector público, y yo acuso que el paro es un buen negocio para la oligarquía rentista y financiera española.
 
Ahora, si analizamos que fórmulas de reactivación de la economía tiene la derecha española desde su atalaya madrileña, vemos que el ladrillo vuelve a ser el reclamo, de ahí la modificación de la ley de costas. Las grandes fábricas serán los casinos y muy pronto los prostíbulos, si el ejemplo de La Junquera cunde. Todo se andará. Turismo, ladrillo y juego. Es decir mafias, corrupción y sumisión.
Lo malo del paro, lo peor, son sus víctimas. Lo peor es que hemos tolerado la construcción de una sociedad capitalista-consumista en la que la mayoría de las personas paradas, no solo no son conscientes de la terrible injusticia que sufren, sino que tampoco son capaces de ser conscientes de su tremendo potencial movilizador si se unen y se ponen en marcha.
 
No será fácil cambiar la tendencia. Pero mientras tanto, vamos a luchar por una renta social digna para las y los parados y olvidarnos de programas de caridad y reparto de comida. Hay que propiciar, conseguir un salario de la dignidad para las personas paradas en contra de su voluntad. Lo demás, comedores de niños, almacenes de reparto, programas que siempre se acaban otorgando a estructuras religiosas, no es sino una tirita para un cáncer y claudicar ante el sistema. Con lo que han robado los plutócratas y la corrupción, tanto política como por parte de los corruptores, habría ya más que suficiente para poner esta medida en marcha. La solución no es volver a la leche en polvo y el queso de los americanos que se vivió en el franquismo. No, la solución temporal mientras cambiamos tantas cosas y renacionalizamos, volvemos a levantar un poderoso sector público, conseguimos la banca pública y la reforma fiscal justa, es un salario digno para personas paradas.
 
Hay que recuperar tantas cosas. Hay que volver a los pueblos y acabar con esta sociedad loca e insostenible que nos han creado. Hay que resistirse a ser el prostíbulo de toda la porción de mundo que esté a menos de cuatro horas de avión. Hay que recuperar la dignidad. Hay que vencerles y echarles, a ellos a los del 135, los de los sobres, los que están al servicio exclusivo de los poderosos y los ricos, que son los que sí se benefician de tanto paro.
 

Carlos Martínez García - Portuario en Excedencia

EL LABERINTO RELIGIOSO ESPAÑOL

El panorama religioso España ha cambiado notablemente en los últimos años. Es raro vivir en una ciudad y no haberse visto abordado alguna vez, en plena calle o en nuestra propia casa, por alguien que pretenda hacernos miembros de una religión hasta ahora desconocida para nosotros. El primer despertar de este pluralismo religioso llegó a España en plena dictadura, con la Ley Reguladora del Derecho al Ejercicio de la Libertad Religiosa de 1967; después aumentó considerablemente con la llegada de la democracia, y se multiplicó en la última década con el aumento de la inmigración.

Hoy, el crisol de confesiones en España va mucho más allá de los católicos, judíos o musulmanes. El Ministerio de Justicia tiene registradas legalmente decenas de congregaciones religiosas con pleno derecho, tan poco corrientes como los sijes, los odinistas, la Hermandad del Druida, el Templo de la Pureza y el Silencio, la Congregación del Olivo, la Iglesia Tenrikyo, la Iglesia Cátara o la Fuente de Luz Universal, entre otras muchas.
 
 
Odinistas, cienciólogos, la Hermandad Druida, el Templo de la Pureza y el Silencio, la Congregación del Olivo, la Fuente de Luz Universal… Justicia tiene registradas legalmente decenas de religiones, muchas de ellas llegadas con la inmigración


"La panoplia de entidades que se inscriben es muy amplia. Además de la Iglesia Católica, tenemos otras tres confesiones que han firmado acuerdos con el Estado: evangélicos, judíos y musulmanes. Después hay otras con “notorio arraigo” reconocido en España, como son los mormones, los budistas, los testigos de Jehová y la Iglesia ortodoxa. Y luego hay un montón de otras iglesias", explica la consejera técnica de la Subdirección General de la Relaciones con las Confesiones del Ministerio de Justicia, Mercedes Murillo, también una de las responsables del Registro de Entidades Religiosas.
 
Con la Iglesia católica, en España se han ido firmando concordatos desde hace siglos, acuerdos que se asimilan al derecho internacional por darse entre el Estado español y la Santa Sede. Esos acuerdos regulan el régimen jurídico de esta iglesia dentro de España, reconociéndole el derecho de dar clases de religión en todas las escuelas o, por ejemplo, tener una serie de beneficios y exenciones fiscales. Los acuerdos que el Estado ha ido firmando con los evangélicos, judíos y musulmanes son diferentes, regulando aspectos como, por ejemplo, la definición de sus lugares de culto, los requisitos de sus matrimonios para que tengan validez a efectos legales, los impuestos de los que están exentos o, también, en cuáles tienen deducciones. El tercer grupo, las confesiones con notorio arraigo, no tiene acuerdo alguno, pero sí la posibilidad de participar en la Comisión Asesora de la Libertad Religiosa, con el marchamo que eso conlleva socialmente.
 

De la ayahuasca a la brujería

Luego están las «otras confesiones» asentadas legalmente en España, inscritas en el Registro de Entidades Religiosas, que son 46 y de lo más variado. Algunas están relacionadas con la brujería, como la sociedad Wicca, religión neopagana nacida en Inglaterra en la primera mitad del siglo XX, popularizada por en la década de los 50 tras la abolición del delito de brujería, reconocida también en Portugal y Estados Unidos y cuyo texto es el «Libro de las sombras».
 
Otras están asociadas al consumo de té de ayahuasca, como la sociedad religiosa conocida como el Centro Espirita Beneficiente União do Vegetal, fundada en 1961 por el Maestro Gabriel, y cuyo objetivo es promover la paz y el «trabajo de la evolución humana hacia el desarrollo espiritual».
 
Tenemos también religiones procedentes de Japón, como la Iglesia Tenrikyo, nacida a finales del siglo XIX y convertida en uno de los movimientos más influyentes de la Segunda Guerra Mundial con su creencia de que nuestro cuerpo es un préstamo de Dios y sólo el corazón nos pertenece, y que si lo usamos de modo correcto, dicen, nos llevará a una «vida plena de alegría y felicidad». «Si hemos sido creados para la felicidad, ¿por qué nos abruman las enfermedades, las angustias, los problemas y las desgracias? Esto se debe al convencimiento de que vivimos por nuestras propias fuerzas, ignorando al Dios Oyagami», aseguran en su web oficial.
Y las hay también que han evolucionado en sus creencias, como la Congregación del Olivo, desde el catolicismo al credo evangélico para escoger finalmente el judaísmo mesiánico. En 2011, su líder en España, Yehudah Lauerta, fue juzgado (y absuelto) tras una denuncia puesta por algunos de sus ex miembros por asociación ilícita, lesiones y estafa continuada.
 

«Nunca se dan razones dogmáticas»

Estas son solo algunas de las congregaciones y entidades religiosas legalmente admitidas por el Ministerio de Justicia desde que, en 1981, comenzó a funcionar el registro. «Nunca se dan razones dogmáticas para rechazar una solicitud de inscripción –asegura Murillo–. Que sea una religión desconocida o que hablen de un dios que nadie ha escuchado jamás no es motivo suficiente».
 
Según explica la consejera técnica del Ministerio de Justicia, la valoración que se lleva a cabo en los nuevos registros se basa, principalmente, en los límites que la propia ley establece. Y en cualquier caso, la mayoría de las denegaciones se deben a requisitos puramente burocráticos. Tienen que presentar el acta de constitución de la iglesia, congregación o comunidad si es una religión original de España y, si es de fuera, el acta de establecimiento de la sede aquí; los estatutos, un domicilio social, unos fines de naturaleza religiosa o, entre otras cosas, la definición de sus órganos de representación.
 
«No tener fines religiosos es la razón de denegación más habitual, porque los otros motivos son subsanables. Por ejemplo, tener objetivos de otra naturaleza, como económicos, culturales, educativos, parapsicológicos, espiritualistas o de puro divertimento. Pero las denegaciones son escasísimas», explica Murillo, que habla de confesiones sin sentido como la Iglesia del Monstruo del Espagueti Volador, también conocida como «pastafarismo», la Iglesia de Chuck Norris u otras que dicen estar hermanadas con la Iglesia de Maradona. «No sé, que a lo mejor algún día Chuck Norris termina siendo un… no sé. Pero de momento no», afirma.
 
El número de estas congregaciones no católicas se ha multiplicado en los últimos años, en buena medida gracias al crecimiento de la inmigración. También ha habido un aumento de su visibilidad, porque muchas funcionaban igualmente sin estar registradas, ya que esto es un derecho, no de un deber. Pero cuando toman conciencia de que al adquirir personalidad jurídica pueden pedir subvenciones u optar a un local para celebrar sus ceremonias, muchas tratan de inscribirse.
 

¿Sectas o religiones?

En este laberinto religioso, no es fácil señalar la frontera existente entre Iglesia y secta, porque «todas las religiones comienzan siendo prácticamente sectas», declara la responsable del Registro de Entidades Religiosas. «Lo que el Tribunal Constitucional interpretó en 2001, al hilo de la inscripción de la Iglesia de la Unificación, es que la cláusula de orden público, que es la que operaría para no inscribir a este tipo de entidades, hay que interpretarla de forma restrictiva porque estamos ante un derecho fundamental, y en cualquier caso a posteriori», explica Murillo.
 
Cuando la Iglesia de la Unificación –famosa por sus bodas masivas y por poseer un gran imperio empresarial que le proporciona grandes sumas de dinero con las que financiar su cruzada anticomunista, y cuyos seguidores creían que su fallecido líder, Sun Myung Moon, era el sucesor de Jesucristo, que iba a salvar a la humanidad– trató de registrarse en España se estableció una cláusula de tipo preventivo ante la posibilidad de que pudiera ocasionar problemas, tal y como había ocurrido en otros países. Pero en España no pasó nada y el TC tuvo que subrayar que la cláusula hay que aplicarla cuando se produjera algún delito o alguna restricción de un derecho fundamental, como prohibir a sus miembros que hablen con libertad.
 
Incluso con los males que ha acarreado la aparición de algunas sectas en España desde la llegada de la democracia, Murillo tiene claro que el gran logro de la Ley de Libertad Religiosa de 1980 ha sido «el reconocimiento de un derecho fundamental que aquí ha llegado muy tarde». Pero en el artículo 12 de la Constitución de Cádiz, cuyo bicentenario celebramos el año pasado, ensalzando el impulso democrático que supuso, se puede leer: «La religión de la Nación española es y será perpetuamente la católica, apostólica, romana, única verdadera. La Nación la protege por leyes sabias y justas, y prohíbe el ejercicio de cualquiera otra».
 

Cienciología, insistiendo desde los años 80

martes, 10 de septiembre de 2013

LA CARA OCULTA DE LA REINA SOFÍA DE ESPAÑA Y DE BILDERBERG

La reina Sofía de españa realmente se llama: Sofía Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg, nació el 2 de noviembre en 1938, Atenas.
Pertenece a una de las casas reales mas antiguas de Europa,emparentada con los zares de rusia, los emperadores germanos y la reina Victoria de Gran Bretaña. Su tatarabuelo fue el rey Cristian IX de Dinamarca, de La Casa de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg.Por tener su origen en Glücksburg, una ciudad del norte de Alemania es la dinastía reinante en Dinamarca y Noruega.Se casó con la reina Luisa, princesa de Hesse-Kassel.Hesse-Kassel fue un antiguo estado independiente en lo que actualmente es Alemania.
La casa Hesse-Kassel hizo su fortuna alquilando sus soldados hessianos como mercenarios para luchar en países extranjeros.Los soldados hessianos eran considerados como los mejores mercenarios.
El tesoro de Hesse-Kassel llegó a ser una de las mas grandes fortunas,algunos dicen que era la mas grande de todas.
Mayer Amschel ROLHSCHILD (1743-1812), fue el agente financiero de la casa de Hesse-Kassel.
El rey Cristian IX y la reina Luisa serian conocidos entre la realeza como los abuelos de eruropa, ya que entre sus hijos estaban el futuro rey Federico VIII de Dinamarca, la reina Alejandra de Inglaterra, la zarina María Feodorovna de Rusia, esposa de Alejandro III, además del rey de Grecia, Jorge. El rey Jorge de Grecia nacido príncipe Guillermo de Dinamarca se casó con Olga Constatinova Romanova, nieta del zar Nicolás I de Rusia de la dinastía Romanov, los cuales se consideraban descendientes de Julio Cesar.
 
 
 

Es conocida la gran aversión que la Gran duquesa sentía hacia la democracia: "Prefiero ser gobernada por un león bien nacido que por cien ratas de mi especie". El trono lo heredó su hijo Constantino I de Grecia, que se casó con Sofía de Prusia, que era una princesa alemana, hija del emperador Federico III.
Sofía de Prusia era hermana del Kaiser alemán Guillermo II y era nieta de la reina Victoria del Reino Unido perteneciente a la casa de Hannover, que es la dinastía alemana reinante en Gran Bretaña.
Jorge II hijo del rey Constantino I de Grecia ascendió al trono después de la abdicación de su padre. Jorge II contrajo matrimonio con la princesa Isabel de Rumania, hija del príncipe de Hohenzollern-Sigmaringen, el cual era heredero al trono de Rumania.

Hohenzollern-Sigmaringen fue un estado alemán perteneciente al Sacro Imperio Romano Germánico. A Jorge II, le sucedió al trono su hermano Pablo I de Grecia, que era el tercer hijo de Constantino I de Grecia y hijo de Sofía de Prusia. Pablo I de Grecia fue muy criticado por inmiscuirse en cuestiones políticas.
 
Contrajo matrimonio con la princesa Federica de Hanóver, duquesa de Brunswick-Lünerburg y Luneburgo, que fue un estado dentro del Sacro Imperio Romano Germánico.

Pablo I de Grecia tubo tres hijos: Constantino, Sofía e Irene. Sofía de Grecia por la que no corre ni una sola gota de sangre griega por sus venas, residió durante su infancia en Egipto y en Sudáfrica en los tiempos del apartheid. Sofía fue obligada junto a su familia al exilio durante la Segunda Guerra Mundial, aunque muchos de sus familiares eran nazis.

Sofía cursó estudios en el internado elitista alemán de Schloss Salem. Se hizo novia de Juan Carlos de Borbón después de quedar desconsolada al ser rechazada por Harald de Noruega, heredero al trono de Noruega. Juan Carlos fue a ver a Don Juan y le dijo: "Vengo para darte una noticia. Papá, ¿sabías que en las Olimpiadas de Italia me he hecho novio de Sofía de Grecia?". Su padre se levantó y lo abrazó. Estaba contento, muy contento. La satisfacción del conde de Barcelona venía porque enseguida adivinó que a Franco la noticia le sentaría como una patada en el hígado.

Precisamente un año antes el Caudillo había rechazado taxativamente a las hijas de los reyes de Grecia como candidatas a ser esposas del príncipe Juan Carlos, por el hecho de que eran de religión ortodoxa y su padre era un masón.

La reina Sofía se apellida Schleswig-Holsteing-Sonderburg-Glücksburg. Pero el mismo Ministerio danés de Justicia emitió un comunicando en el que declaraba que NO SE PODÍA USAR AQUEL NOMBRE. Así pues, el calificativo "y Grecia" fue el equivalente del calificativo "de Dios" en España para algunos casos.

El 14 de mayo de 1962 se casaron en Atenas, Juan Carlos y Sofía de Grecia, príncipes de Asturias, título que les identificaba como sucesores de un supuesto rey: Don Juan, Conde de Barcelona.
Finalmente Franco no asistió a la boda pero envió al embajador de Grecia, Juan Ignacio Luca de Tena y en representación suya, al ministro de Marina, el almirante Abárzuza, al frente del barco insignia de la escuadra española, el crucero Canarias.También recibió autorización para asistir a la boda Alfonso Armada, que se había convertido en un servidor inseparable del príncipe Juan Carlos.

Las relaciones con Franco se habían deteriorado mucho desde la boda, que había sido a medias entre el rito ortodoxo y el rito católico, cosa que no podía ser bien vista por alguien a quien le gustaba pasearse bajo palio a la mas mínima ocasión: Franco.
 
Lentamente las relaciones entre Franco y Juan Carlos fueron recuperando el buen tono, en gran medida a los esfuerzos de Sofía, que sabía muy bien por qué estaba en España e hizo todo lo posible para irse ganando al dictador.
El príncipe reclamó a Alfonso Armada para el cargo de secretario. Armada llegó con el tiempo a ser uno de los mejores amigos de Sofía, con quien la afinidad ideológica y de carácter se manifestó desde el comienzo.

Juan Carlos de Borbón y Borbón juró en una ceremonia solemne, como sucesor de rey del Generalísimo Franco, los Principios del Movimiento Nacional y las Leyes Fundamentales. Por la noche, en aquella fecha ya legendaria, los recién casados "Príncipes de España" cenaron en la Zarzuela con sus colaboradores mas próximos. Había una alegría generalizada. Se respiraba este ambiente cuando en un momento de euforia, sin poder reprimirse, Sofía alzó la copa dirigiéndose a Armada y dijo: "Hoy tomamos el mejor vino y yo brindo por usted, Alfonso".
Franco murió en algún momento durante la noche del 20 de noviembre de 1975.Al día siguiente, Arias Navarro leyó lloroso por televisión la despedida que había dejado preparada el Generalísimo, su testamento político, pidiendo al pueblo español que diesen su total apoyo y afecto al nuevo Rey de España.
En la Zarzuela se reunieron Juan Carlos y Torcuato con Sofía, Mondéjar y Armada. Lo que preocupaba más era preparar el discurso de coronación, que se celebraría dos días después, rodeado por un fuerte movimiento de oposición desde la izquierda española, con un lema que decía: "¡Muera el rey fascista!".

Se estableció la monarquía parlamentaria (artículo 1 de la Constitución), y lo garantizaban las Fuerzas Armadas (artículo 8), cuyo mando supremo corresponde al rey (artículo 62)."la persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad" (artículo 56).

La impunidad del Rey va más allá de la impunidad penal: supone que no se le investigue, que ni siquiera se hable de sus actividades irregulares o que presuntamente estén fuera de la ley, que no tenga que sentarse en procesos judiciales ni siquiera de testigo.

Si la voluntad popular se expresara en contra de esto, entonces los tres ejércitos, con el rey al frente, se encargarían de decidir con las armas y la Constitución en la mano cuál es el origen legal. La desigualdad monárquica no es mas que una versión moderna de la filosofía del poder.

La Constitución reconoce en primer lugar los privilegios reales, y después habla de la igualdad de todo el mundo ante la ley.No tiene ni pies ni cabeza desde el punto de vista lógico.

A lo largo de la historia los reyes han tenido el monopolio de las riquezas y las guerras, y los pueblos se han visto obligados por la pobreza a realizar levantamientos y revoluciones. El protocolo español se gestó en tiempos de Carlos I, inspirado en el uso del ducado de Borgoña. Entre los objetivos de este protocolo estaba la creación "de una atmósfera casi divina en torno a los soberanos, que obligara a los súbditos a creer en el mito del monarca", cosa que encajaba perfectamente con el derecho divino de los reyes: "Todo poder viene de Dios y Dios lo deposita directamente en la persona regia".

Actualmente, las normas de protocolo que todavía siguen vigentes obedecen todas, directa o indirectamente, a un mismo fundamento, esto es, a la desigualdad de los hombres, a la diferencia de lo que suele acontecen con la generalidad de las normas jurídicas, las de protocolo se fundamentan esencialmente en tales desigualdades. En consecuencia podemos afirmar que los más desiguales de todos los españoles son los reyes, a quien además asiste el derecho constitucional de ser unos irresponsables absolutos.
 
 

La reina Sofía se convierte en esposa del jefe supremo del ejército y de los servicios de inteligencia Españoles y con el tiempo llega a ser un miembro del Club Bilderberg.

El Club Bilderberg se crea en 1954, por el príncipe Bernhard, que fue oficial de las SS y destacado miembro del Partido Nazi. Bernhard estuvo a punto de ir a la cárcel acusado de tráfico clandestino de armamento y fue padre de la actual reina Beatriz de Holanda. Bernhard reunió en el Hotel de Bilderberg, en Holanda, a la flor y nata de la aristocracia, de la política, de la empresa, de los medios de comunicación y de las finanzas mundiales, para, entre todos, consensuar en lo posible la política occidental a nivel internacional. Desde entonces, con unos miembros fijos y otros coyunturales de quita y pon, el llamado Club Bilderberg se reúne una vez al año en algún lugar del planeta para decidir la estrategia del Orden Mundial que mejor responda a sus intereses de clase entre las clases. Ellos son, de hecho, los que gobiernan realmente el mundo.

Con el capitalismo mas feroz como unida ideología y con EEUU y Europa como regiones dirigentes, controlan el escenario internacional, moldeándolo a su gusto y provocando o sofocando situaciones. Es decir, son ellos desde su particular Olimpo, quienes se encargan de crear la Historia a su medida. Así, los que cada año son dueños de bancos, administradores de grupos industriales, comisarios europeos, archimillonarios, secretarios generales de la OTAN, mandatarios del FMI y del Banco Mundial, ex presidentes de los EEUU o conocidos personajes de infausta influencia.

En septiembre de 2004, el periodista Daniel Estulin publicó un reportaje en el que explicaba que "la adhesión al Club se hace por contactos confidenciales a personas cuya influencia en círculos nacionales e internacionales pueden ampliar el objetivo que preconizan: imponer un único mercado globalizado poblado por una comunidad controlada y manipulada".

Uno de los Objetivos principales del Club Bilderberg es erradicar el dinero en efectivo. Porque eso facilitaría la dominación a escala global: bastaría teclear en un ordenador para dejarte sin nada...
Una de las tesis planteadas en una de sus reuniones planteaba que hacia el año 2050 "sobrarán" en el mundo unos 3000 millones de personas, a los que habría que eliminar con guerras y hambrunas...

Entre los miembros del Club Bilderberg se encuentran: Donald Rumsfeld, el secretario de Defensa norteamericano Paul Wolfowitz, el banquero David Rockefeller, Henry Kissinger, la Reina Beatriz de los Países Bajos, y la Reina Sofía de España.

El Club Bilderberg no invita ni acepta asiáticos, Medio Orientales, latinoamericanos o africanos.La llamada "Familia Real" que ha triunfado es en realidad alemana. Ocupan casi todos los tronos reales de Europa.Son la línea de sangre Schleisweb, Holstein, Hannover, Romanov, Cassel Hessel y se dice que son descendientes de la Casa del Rey David del antiguo Israel.

Criaban a sus hijos sin amor o compasión, educándoles para ser los mandamases de las instituciones que mantienen una paz imperatoria por el uso de la fuerza, la vigilancia y la guerra.
 
El abuelo del príncipe Harry acudió a la escuela Schloss-Salem, a la misma escuela que acudió Sofía, dirigida por nazis.Las hermanas del duque de Edimburgo se casaron con dirigentes nazis.El príncipe Bernardo de Holanda vistió un uniforme nazi y trabajó para IG Farben, que fue la empresa fabricante del gas Zyclón B que mató a millones de personas.

A partir del siglo XVII, los tronos de Europa fueron ocupados casi en su totalidad por alemanes que poseían una enorme riqueza, ganando grandes sumas de dinero a base del trabajo de los campesinos, el tráfico de esclavos y el comercio mundial de opio. Esta familia, apellidada por los apellidos Schleisweb, Holstein, Hasburgo, Romanov, Cassel Hessel, Hannover, comparten la misma línea genética de sangre. La familia real actual está en el Poder gracias a la sangrienta, terrorífica y asesina activad de sus antepasados.

Durante la segunda mitad del siglo XVI las dinastías que hoy reinan en Europa han aprovechado muy bien su "voluntad real", lo que Aleister Crowley describe como "La voluntad de Thelema", una palabra griega para el "libre albedrío" de la clase dirigente. Todo rey puede actuar de acuerdo a su "voluntad" y evitar ser juzgado colocándose por encima de la Ley.
 

EL NEGOCIO Y LA DOCTRINA DE LOS LIBROS DE TEXTO



España es uno de los pocos países desarrollados en los que la escolarización obligatoria supone un esfuerzo económico muy considerable para las familias, pese a que el artículo 27 de la Constitución consagra el derecho a estudiar y el apartado 4 del mismo artículo establece que “la enseñanza básica es obligatoria  y gratuita”. Pese a tan grandilocuente declaración casi un tercio de las familias españolas se ve incapaz de asumir el gasto que supone la vuelta al colegio.

El mandato constitucional se convierte en papel mojado – otro más – ante la realidad de un negocio que mueve más de mil doscientos millones de euros al año: Los libros de texto. Un negocio que tiene detrás a poderosas instituciones  capaces de dictar leyes o acomodar a su interés las existentes, para lo que han contado siempre con la colaboración de todos y cada uno de los distintos gobiernos de la nación.
 
¿Quién controla este negocio?
El primer grupo empresarial en volumen de negocio lo constituye la Iglesia Católica, que no satisfecha con los casi cinco mil millones de asignación directa del estado, ha tejido una maraña de empresas omnipresentes en el ámbito educativo. La Iglesia es propietaria –total o parcial- de las siguientes editoriales:
 
Grupo SM: Fundada por religiosos marianistas. En la actualidad opera en 9 países. El acrónimo SM significa "Santa María".
​* Grupo Edebé: Fundada por la Congregación Salesiana. Hace negocio en todo el mundo con editoriales propias en Argentina, Chile y México. En el País Vasco tiene el sello Giltza, en Galicia Rodeira, en la Comunidad Valencia Marjal y en Andalucía Guadiel.
Editorial Edelvives: El Grupo Editorial Luis Vives pertenece al Instituto de los Hermanos Maristas y mediante su editorial intentan fomentar lo que ellos denominan "humanismo cristiano".
Editorial Bruño: Fundada por el Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas La Salle. Como buenos empresarios, y para ampliar su patrimonio, en 2001 los Hermanos de La Salle llegaron a un acuerdo de venta con el grupo francés Hachette Livre, del que también forma parte el grupo editorial español Salvat. De hecho, existe una línea denominada "Publicaciones Generales Bruño-Salvat" que cuenta con un catálogo especializado en publicaciones infantiles y juveniles, con personajes como Kika Superbruja, Astérix, Titeuf...
 
 
Hay que resaltar que la Iglesia católica impone los libros de texto de sus editoriales en los más de 2.600 centros educativos públicos que gestiona directamente, lo que redondea el negocio y el adoctrinamiento que practica.
 
Los otros dos grupos empresariales que controlan el resto del negocio editorial de libros de texto son:
 
* Hachette Livre. Precisamente, otro importante beneficiario es el grupo Hachette que, aparte de la editorial católica Bruño, también se hizo en 2004 con el importante Grupo Anaya donde se incluyen marcas como Algaida, Vox, Cátedra, Pirámide o Alianza.
Este grupo es propiedad del conglomerado francés Lagardère que, además de dedicarse a la publicación, tiene una línea de negocio armamentística a través de la sociedad EADS, creadora, entre otros proyectos, del Airbus.
 
* Grupo PRISA. Es el gigante de la comunicación española, propietario de El País, la Cadena Ser, etcétera. Su sección de negocio editorial lo comprende la Editorial Santillana, de la que recientemente ha vendido un 25% del capital al fondo de inversión estadounidense Liberty.
El nuevo consejo de administración de PRISA está integrado por personajes como Ernesto Zedillo, expresidente de México bajo cuyo mandato se produjo el levantamiento campesino del EZLN, Nicolas Berggruen, con un patrimonio personal de más de 2.000 millones de dólares o, como no, Juan Luis Cebrián, hijo de Vicente Cebrián, importante cargo de la prensa franquista y director del diario Arriba de la Falange.
 
¿Son necesarios hoy en día los libros de texto?
En la era de la información el libro de texto tal y como se conoce es un búnker al margen de la realidad. Se obliga a los escolares a un conocimiento unidireccional, normalmente de calidad pésima, sin proporcionarles herramientas de acceso al conocimiento global. El conocimiento que se adquiere es de naturaleza memorística, sin que el alumno pueda participar activamente de los saberes que se le inculcan, limitándose a abrir el libro por la página que señala el maestro y aprenderse la lección, la más de las veces incompleta y sesgada.
 
Conociendo a los que se encargan de elaborar las materias que han de estudiar nuestros escolares no es de extrañar que la educación así concebida esté manipulada en demasiadas ocasiones. El discurso dominante se repite machaconamente desde la escuela y así nos encontramos con textos que recitan los mantras habituales del neoliberalismo y que ocultan gran parte de la realidad social y ecológica del planeta, como demuestra el estudio comparativo sobre contenidos de libros de texto realizado por Ecologistas en Acción
 
 
 
 
En el extremo más descarado podemos encontrar libros enteramente dedicados a inculcar los valores del capitalismo salvaje entre los niños, como es el caso de “Mi primer libro de Economía, Ahorro e Inversión”, incluido por la Junta de Castilla la Mancha para el curso 2013/14 como texto que sustituye a la defenestrada Educación para la Ciudadanía, un material que parte de la defensa a ultranza de la iniciativa económica privada en la generación de riqueza y el fomento del espíritu emprendedor, piedra angular del pensamiento económico del PP y que ha sido elaborado por una directora de la entidad financiera “Inversis Banco”.
 
Este modelo educativo es sumamente beneficioso para las clases dominantes, que pueden repetir sus dogmas sin prácticamente oposición. Una educación basada en la búsqueda de información y el procesado de la misma por parte del alumnado no les interesa en absoluto ya que abre la puerta a realidades alternativas. Es tal la oposición del cártel editorial a cualquier innovación tecnológica en la escuela, que han llegado a acusar a alguna administración pública de piratería por tratar de introducir el libro electrónico en las aulas.
 
Frente a esta situación de auténtica tiranía del libro de texto – económica e ideológica -  se alzan cada vez más voces críticas entre el profesorado, con iniciativas tan interesantes como El día sin libro de texto , la Asociación Otra escuela es posible , aulas virtuales como la de la Plataforma Educativa Aragonesa y muchas más.
 
 

domingo, 8 de septiembre de 2013

EMOCIONES AL SERVICIO DEL PODER

Históricamente la dominación y, en definitiva, el gobierno de unos seres humanos sobre otros se ha llevado a cabo por medio de diferentes mecanismos. En este sentido Maquiavelo hizo una gran aportación a la hora de definir las dos grandes formas de dominación de las que dispone un gobernante: la fuerza y la astucia. Maquiavelo explicó ambos conceptos aplicados al terreno político mediante la analogía del zorro y del león, pero al mismo tiempo puso de relieve la importancia de la astucia para obtener el consentimiento de los dominados para que, cuando esta no fuera suficiente, recurrir al uso de la fuerza para hacer valer la autoridad del gobernante.

Por tanto, para Maquiavelo la cuestión del poder se reduce en último término a una relación de fuerzas entre el gobernante y los gobernados, de manera que la disposición de unos medios de coerción propios son los que, en caso de crisis, garantizarán la conservación del poder.

 

 
Considerar la astucia como herramienta de control y dominación requiere una aproximación a su verdadero significado político en relación a los dominados. La astucia como tal tiene un valor estratégico en el ejercicio del poder al valerse de la manipulación de los individuos para crear en ellos una disposición que facilite la consecución de determinados fines. La naturaleza psicológica de esta herramienta queda patente al crear en el sujeto un estado de ánimo que permite al poder el logro de sus objetivos. Esta manipulación puede llevarse a cabo de diferentes maneras al utilizar mecanismos que Maquiavelo identificó con el amor y el miedo, pero a los que habría que añadir un tercero que es el odio. Aunque Maquiavelo se manifestó más partidario de utilizar el miedo antes que el amor, el odio desempeña igualmente un papel relevante.

Tal y como afirmó Hans Morgenthau, “el poder político es una relación psicológica entre los que lo ejercen y aquellos sobre los cuales se ejerce. Da a los primeros el control sobre ciertos actos de los últimos, mediante la influencia que el primero ejerce sobre las mentes de los últimos. Esa influencia puede ser ejercida a través de órdenes, amenazas, persuasión o una mezcla de todas ellas”.

Pero esta relación psicológica es más patente cuando el poder busca el consentimiento social que hace aceptables sus decisiones. En la medida en que el ejercicio del poder implica la imposición de ciertos límites resulta necesario justificarlos para disponer de alguna legitimidad. Así, la legitimidad no sólo consigue la aceptación de los límites impuestos, sino que presenta como justas las intervenciones del poder incluso cuando estas conllevan el uso de la violencia. Por esta razón cualquier régimen más o menos autoritario requiere el consentimiento de aquellos sectores de la población que le son imprescindibles para mantener su dominio sobre el conjunto de la sociedad.

Debido a esto el poder ha tenido que utilizar históricamente diferentes instrumentos para justificar sus intervenciones y asegurar el asentimiento de sus gobernados. En este sentido Gaetano Mosca afirmó que “|…| la clase política no justifica exclusivamente su poder únicamente con la posesión de hecho, sino que busca darle una base moral y legal, haciéndolo emanar como consecuencia necesaria de doctrinas y creencias generalmente reconocidas y aceptadas en la sociedad que esa clase política dirige”. Para el poder es fundamental que sus decisiones concuerden con los valores y creencias dominantes en la sociedad, pues de esta manera tienen mayor legitimidad y cuentan con más probabilidades de ser aceptadas.

Aunque existen diferentes fuentes de legitimidad como las planteadas por Max Weber y Norberto Bobbio respectivamente, la modernidad, con todos sus avances tecnológicos, ha creado los medios materiales precisos, y por tanto las estructuras de propaganda y adoctrinamiento, para cambiar las ideas y valores prevalecientes en la sociedad con el propósito de adaptarlos a los intereses del poder establecido y disponer del correspondiente consentimiento social.

Históricamente el poder ha recurrido a la magia, la religión, etc., para justificar sus actuaciones. 
 
Paradójicamente al mismo tiempo que la voluntad divina ha servido como base justificadora del poder también ha contribuido a limitarlo, pues su naturaleza fija establecía las rutinas y creencias de la sociedad que constituían al mismo tiempo un freno para su crecimiento ilimitado. La secularización del poder supuso el fin de estas restricciones y su expansión en una escala nunca antes conocida. El desarraigo, la pérdida de valores, la destrucción de cualquier referente ético y moral forman parte del proceso de secularización impulsado por la modernidad, lo que ha contribuido a una mayor degradación del sujeto al sumirlo en un estado de permanente confusión que lo hace más manipulable.

Esto es lo que ha servido no sólo para destruir sociedades profundamente colectivistas basadas en redes de apoyo mutuo y solidaridad para, así, adecuarlas a los intereses estratégicos del Estado, sino que también ha servido como pretexto para justificar una mayor intervención y regulación de la sociedad por el ente estatal. Con esta pérdida de referentes han hecho su aparición toda clase de teorías justificadoras del poder que únicamente han contribuido a aumentarlo y que, en definitiva, han establecido una estrecha relación entre la obediencia y el crédito en tanto en cuanto el poder está sostenido no sólo por la fuerza, sino también por la opinión que se tiene de su fuerza así como por la creencia en su derecho a mandar.

De este modo la formación de las estructuras de adoctrinamiento y propaganda tales como la prensa escrita, la radio, la televisión, el cine, Internet, pero también el sistema educativo por medio de las escuelas, institutos y universidades, han desempeñado un papel fundamental para manipular al sujeto de cara a crear en él un estado de ánimo que facilite su aceptación del poder establecido. Así es como hizo su aparición la sociedad de masas en la que se ha impuesto como tendencia general una creciente homogenización de las opiniones, lo que ha servido para estandarizar una determinada percepción de la realidad entre los individuos y a sincronizar sus respectivas emociones conforme a los intereses del poder.
 
El poder ha logrado dotarse de los correspondientes instrumentos en el plano comunicativo y formativo para adoctrinar y manipular, y en definitiva para crear unas condiciones subjetivas en la sociedad que generen la aceptación de sus actuaciones. Por medio de la propaganda el poder transforma la sociedad al crear las ideas, creencias, valores, opiniones, costumbres y tipo de relaciones que mejor se adaptan a sus necesidades e intereses, de manera que manipula a la sociedad para amoldarla a sus decisiones y garantizar su conformidad. A través de estos instrumentos el poder crea su propia legitimidad al insertar en la sociedad aquellas ideas y creencias que le favorecen, de forma que el sujeto es moldeado desde el exterior por las corrientes de opinión, las modas, las ideologías, etc., propias de una sociedad dirigida.

El poder requiere de aquella legitimidad que le provea del más amplio consentimiento social para evitar que su supervivencia recaiga única y exclusivamente en el uso de la fuerza. Por esta razón las estructuras de dominación cultural e ideológica, potenciadas y desarrolladas en grado superlativo por los avances tecnológicos que han originado la sociedad de masas, han permitido el desarrollo de la propaganda como forma de manipulación que tiene en las emociones sus principales instrumentos de sometimiento. Estas emociones primarias son, como ya se ha dicho, el amor, el odio y el miedo, las cuales operan en este orden como mecanismos previos de los que dispone el poder antes de recurrir a la violencia física cuando el consentimiento social ha desaparecido.

La naturaleza del poder es esencialmente egoísta al ser el mando su propio fin. Pero esto exige crear una disposición general a la obediencia que es el fundamento último del poder. El carácter parasitario del poder requiere ser contrarrestado por medio de una relación de cierta simbiosis con los dominados, de forma que no sólo se limita a explotarlos sino que también presta servicios y satisface las necesidades de la colectividad. Con ello el mantenimiento del poder queda vinculado a una conducta que beneficia a la mayoría de sus dominados para granjearse su afecto y, en última instancia, su obediencia. El poder se socializa al favorecer los intereses colectivos y al perseguir ciertos fines sociales, de forma que logra presentarse como un ente benévolo que cuida del bien común del que al mismo tiempo es su realizador. Aparece, entonces, como un gran protector de los dominados a los que garantiza seguridad y la satisfacción de sus necesidades. Esta tendencia se agudiza a medida que asume una cantidad creciente de prerrogativas y funciones, de manera que termina prestando una infinidad de servicios que lo hacen más necesario al incrementar la dependencia de sus súbditos. Así es como el poder se gana el amor de sus sometidos al prestarles inmensos e indispensables servicios, al presentarse como un gran servidor que atiende todas y cada una de las necesidades colectivas e individuales. De este modo el amor permite al poder no sólo granjearse la obediencia de sus súbditos sino también su disposición a sacrificarse voluntariamente. En lo que a esto respecta el amor no sólo crea el correspondiente consentimiento social al orden establecido, sino que también constituye un vínculo de obligación que facilita al poder conseguir que sus súbditos hagan lo que este desea.

Pero cuando el amor falla el poder se vale del odio para cohesionar a la sociedad contra un enemigo común. No sólo sirve para desviar la atención y reconducir cualquier posible malestar social en un sentido favorable para el poder, sino que desempeña un papel de gran importancia al establecer la distinción entre amigo y enemigo que es, a su vez, la distinción política específica a la que pueden reconducirse todas las acciones y motivos políticos.

El odio permite identificar a un enemigo contra el cual se concentra la aversión colectiva, pues representa lo existencialmente extraño y distinto en un sentido intensivo al ser percibido como la negación de la identidad y existencia propias. De esta forma el odio adopta un carácter político al agrupar a los hombres y mujeres en amigos y enemigos, y es instrumentalizado por el poder para orientar y dirigir la conflictividad social según su propio interés. Asimismo, el odio es utilizado para una finalidad distinta a la de cohesionar a la sociedad como puede ser dividirla para mantenerla en un estado de permanente enfrentamiento dentro de los márgenes de una conflictividad controlada. Esta situación es la que impera en las sociedades del capitalismo avanzado donde las relaciones sociales se han deteriorado de forma alarmante, y donde esta desestructuración y debilidad social impiden oponer cualquier tipo de resistencia al poder.

Cuando el amor y el odio son insuficientes para manipular a la población y crear el correspondiente consentimiento social, el último recurso que queda antes de utilizar la violencia es el miedo. Existen dos tipos de miedo. Por un lado se encuentra el miedo al estigma social que puede generar un determinado tipo de opinión, comportamiento, opción política, religiosa, cultural, etc., que entra en contradicción con las prácticas y conductas imperantes que el poder constituido se encarga de mantener. Se trata de un miedo al rechazo y a la exclusión que significa dejar de ser, pensar y sentir como lo hacen los demás, y por tanto tomar una elección que significa escapar al dominio inconspicuo que ejercen los Otros que son quienes determinan el comportamiento y las posibilidades individuales del sujeto.
Aquí es donde juegan un papel fundamental los discursos imperantes que, a través de la propaganda en los diferentes medios de comunicación y del sistema adoctrinador, sirven para transformar la sociedad al moldear sus costumbres, códigos de conducta, relaciones e ideas que articulan la visión del mundo que tiene el sujeto y que, en definitiva, dan forma al contexto en el que se mueve y que sirve de referencia para su desenvolvimiento. Este miedo a enfrentarse al Yo social, a los Otros, es lo que impide el desafío al orden establecido y mantiene al sujeto de forma indiferenciada en el contexto social al que pertenece.

Cuando el miedo al rechazo social no es suficiente para mantener el orden establecido existe la intimidación que no es otra cosa que el miedo al uso de la fuerza. Es el último recurso del que se vale el poder antes de utilizar la violencia. El aumento y presencia de los cuerpos represivos policiales y del ejército, junto al ensalzamiento del militarismo y la exhibición de las capacidades coercitivas del poder son utilizados para disuadir cualquier desafío al orden vigente. Además de esto la represión abierta hacia cualquier tipo de disidencia, unido a la propagación de los servicios secretos y sus confidentes, tienden a crear una atmósfera agobiante en la que la desconfianza y la paranoia incitan a la autorrepresión del propio sujeto por temor a padecer la violencia estatal. Este tipo de miedo entraña un grado de sufrimiento mayor que el daño físico debido al estrés y angustia permanente que provoca.
El daño psicológico tiende a hacerse permanente al estar siempre latente la amenaza de padecer la violencia del Estado. Todo esto se ve agravado por crecientes medidas de control social que restringen la autonomía individual, de forma que todos o la mayor parte de los movimientos que realiza el sujeto son sometidos a una supervisión tanto secreta como abiertamente pública. Esto violenta el mundo interior del sujeto al obligarlo no sólo a cumplir con las prescripciones del poder sino sobre todo a guardar unas apariencias que eviten la más mínima sospecha, lo que finalmente termina violentando su fuero interno al abocarle a un exilio interior permanente.

Si el miedo no es capaz de asegurar la obediencia el poder no duda en utilizar la violencia para forzar la voluntad de sus dominados. En estas circunstancias todo se reduce a una relación de fuerzas que sólo puede resolverse en un sentido o en otro a través de la vía armada. En este punto es cuando se establece una clara relación de amigo-enemigo entre dominados y dominadores. Esta relación marcada por el antagonismo sólo puede zanjarse por métodos violentos.
De esta forma comprobamos que cuando las emociones dejan de ser funcionales para ser utilizadas contra la propia sociedad con el propósito de conseguir su consentimiento, la violencia es empleada de forma implacable para restaurar la obediencia perdida. Todo esto no deja de manifestar el carácter exclusivo y esencialmente egoísta del poder cuya única razón es la búsqueda y conservación del mando, por lo que cualquier oposición y resistencia no admite otra respuesta que el uso de métodos expeditivos para aplacarla.

Fuentes

[1] Maquiavelo, Nicolás, El Príncipe, Madrid, Espasa, 2003, pp. 119-120
[2] Ibídem, p. 116
[3] Morgenthau, Hans J., “Poder politico” en Hoffmann, Stanley, Teorías contemporáneas sobre las Relaciones Internacionales, Madrid, Tecnos, 1972, p. 97
[4] Bobbio, Norberto, Estado, gobierno y sociedad. Por una teoría general de la política, México, Fondo de Cultura Económica, 2003, p. 120
[5] Vallès, Josep M., Ciencia Política. Una introducción, Barcelona, Ariel, 2004, pp. 40-41
[6] Para Weber existen cuatro fuentes de legitimidad del poder que son la tradición, la racionalidad, el carisma y el rendimiento. Weber, Max, El político y el científico, Madrid, Alianza, 1985
[7] Por su parte Bobbio hace referencia a tres fuentes de legitimidad que son la voluntad, la naturaleza y la historia que a su vez están compuestas de parejas antitéticas. Bobbio, Norberto, Op. Cit., N. 4, pp. 120-124
[8] Jouvenel, Bertrand de, Sobre el poder. Historia natural de su crecimiento, Madrid, Unión Editorial, 2011, pp. 72-73
[9] Virilio, Paul, Lo que viene, Madrid, Arena, 2005
[10] Schmitt, Carl, El concepto de lo político, Madrid, Alianza, 2005

 

jueves, 5 de septiembre de 2013

HISTORIAS DE LA CASTA POLÍTICA : LA VILLA DE FELIPE GONZÁLEZ EN TÁNGER

Felipe González no repitió presidencia del Gobierno en 1996. Cuando José María Aznar venció en las elecciones, el ex presidente se retiró a un 'pequeño' chalet en la prestigiosa urbanización de Somosaguas en Pozuelo de Alarcón. Adquirió una parcela de 1.000 metros cuadrados en Somosaguas para edificar un chalé de casi 600 metros cuadrados en 1993, no suele dejarse ver por el municipio y prefiere la intimidad de su hogar para organizar encuentros con amigos, cultivar su afición a la jardinería y diseñar joyas y esculturas.
Tras separarse de Carmen Romero, el ex presidente pasó a vivir al barrio de Velázquez, donde vive todavía hoy en día. Carmen Romero se quedó con el chalet de Somosaguas.
Pero al parecer, Felipe González también ha adquirido una mansión en Tánger valorada en 2,5 millones de euros. La mansión cuenta con 2.200 metros cuadrados, una casa principal de 600 metros, otra casa para el servicio, garajes, patios, porches y piscina.
 
 
Aunque algunos medios cercanos al ex Presidente lo niegan, la realidad parece otra muy distinta, como se desprende de la copia del CERTIFICADO DE PROPIEDAD de la vivienda, expedido por la "CONSERVATEUR DE LA PROPIETE FONCIERE ET DES HYPOTHEQUES A TANGER", el 23 de febrero de 2010, a nombre de la empresa IALCON CONSULTORIA, empresa que el propio Felipe González puso en marcha el 24 de julio de 2001, cuyo objeto social es el de las actividades inmobiliarias. Una empresa donde aparece su hija María como Administradora única, la cual empresa no presenta las cuentas en el Registro Mercantil, como marca la ley, desde 2005, año que declaraba unos beneficios de 366.150,33 euros. El mismo Felipe es quien ostenta el 78,22 de las acciones, poniendo el resto en manos de sus tres hijos, esto es el 7,26 por ciento para cada uno.
 
 
 
 
Para completar la información, existen fotografías de dicha vivienda, sacada por la parte de atrás, cuando estaba en obras y en su diseño actual. No es extraña esa querencia de algunos políticos y expolíticos españoles por Marruecos, donde el sultán favorece los intereses del lobby promarroquí en España. Por lo demás, Felipe González olvidó su pasado socialista y obrero para dedicarse a los negocios puramente capitalistas gracias, entre otras cosas, a los privilegios de la casta política en España y los contactos que se hacen cuando se entra a pertenecer a dicha casta. Así, Felipe González percibe casi ochenta mil euros anuales como expresidente del gobierno español, además de todos los privilegios y prebendas acordados en la Gran Carpa de San Jerónimo, a lo que hay que añadir los 126.000 euros que percibe de la gasística "GAS NATURAL", o la puesta en marcha de su sociedad gestora de capital riesgo TAGUA CAPITAL, registrada el 6 de mayo de 2011, con un capital social de 300.000 euros.
 

EL MOVIMIENTO ANTI-GLOBALIZACION : UN NUEVO ACTOR PARA UN NUEVO SIGLO

Podemos fechar el surgimiento de este movimiento que cuenta con algunos antecedentes recientes en 1999 con las manifestaciones en Seattle en contra de la Cumbre Ministerial de la Organización Mundial del Comercio. A partir de esta convocatoria se han sucedido las reuniones de este colectivo, movimiento de movimientos, en varias ciudades de la geografía mundial para contestar las reuniones de las instancias que dirigen los destinos del planeta. Los principales destinatarios de sus críticas y concentraciones han sido los gobernantes de la globalización neoliberal: el Fondo, Monetario Internacional, el Banco Mundial, la Organización Mundial del Comercio y el Grupo de los Ocho, principalmente.
 
Además de este modelo de reunión conocido como “contracumbre”, desde 2001 con el nacimiento del primer Foro Social Mundial (FSM) en Porto Alegre, el movimiento antiglobalización viene celebrando diversos Foros, tanto mundiales como regionales, que son el espacio donde se reúnen para generar debates y proponer las alternativas que consideran necesarias para la consecución de un orden mundial más justo y equilibrado.


Según Wikipedia (otro producto del mundo globalizado) la globalización es “un proceso económico, tecnológico, social y cultural a gran escala, que consiste en la creciente comunicación e interdependencia entre los distintos países del mundo unificando sus mercados, sociedades y culturas, a través de una serie de transformaciones sociales, económicas y políticas que les dan un carácter global”.


El nacimiento

Va a ser a partir de la contra-cumbre de Seattle cuando los grandes medios de comunicación van a percatarse de la emergencia de un nuevo actor internacional. El 30 de noviembre de 1999 miles de manifestantes acudieron a Seattle a tratar, con éxito, de bloquear la cumbre de la OMC y su propósito de abrir una nueva ronda de negociaciones conocida como Ronda del Milenio. El eco mundial obtenido fue consecuencia de la confluencia de varios factores entre los que destacan el alto e inesperado número de participantes, la heterogeneidad del grupo, la forma de protesta y el éxito obtenido al obstaculizar los trabajos previstos en la cumbre.
Como movimientos antecedentes del Movimiento Antiglobalización (MAG) se suele reseñar principalmente el alzamiento zapatista (en México), la experiencia de mayo del 68 (en Francia), la tradición obrera e izquierdista y los nuevos movimientos sociales, tales como el ecologismo, pacifismo o el feminismo.
El MAG es una amalgama de diferentes movimientos donde concurren grupos diferentes entre sí que comparten un posicionamiento común. Como señala Naomi Klein existe “una coincidencia muy amplia a la hora de criticar aspectos principales de la globalización neoliberal, pero divergencias importantes en la estimación de las propuestas alternativas y la plausibilidad de las mismas”.
Dentro del movimiento podemos distinguir dos ramas diferenciadas:
  • La rama reformista o propositiva es la que apuesta por los ámbitos de acción institucionales y que está representada en el Foro Social Mundial de Porto Alegre. El ideario de este grupo lo podemos encontrar en las proposiciones que se hacen desde el FSM anualmente.
  • La otra rama, reactiva o de protesta es anticapitalista radical y entiende la confrontación como una forma de hacer política.
Entre estos dos planteamientos se da la eterna dialéctica reforma-revolución y un debate apasionante sobre la forma más provechosa de actuación en contra de la globalización o por una globalización diferente. Existen quienes se contentan con un lavado de cara de la globalización existente mediante reformas y otros que consideran que este sistema debe ser derrocado y cambiado.
El MAG como actor internacional
El MAG se conforma como “actor” en tanto que ejerce una función en la escena internacional, la del control ciudadano de las decisiones que se toman desde los Estados y organizaciones internacionales.
Además, los ejes temáticos que engloba son muy variados, desde las finanzas al ecologismo o enfoque de género, y conecta siempre el nivel local con el global. Se ha constituido como una nueva sociedad civil planetaria. Held y Mcgrew consideran que los movimientos transnacionales “representan las preocupaciones e intereses de una emergente sociedad civil internacional, pero que no tienen la capacidad ni los recursos de los Estados o de las empresas multinacionales. De ahí que su influencia e impacto político no pueda medirse en el campo del poder duro (que por medio de instrumentos militares, económicos o de otra índole persigue fines coercitivos), sino en el del poder suave (aquél que no tiene capacidad coercitiva sino más bien persuasiva y que puede influir en los intereses, actitudes, programas de trabajo e identidades)”

 

Protesta-Propuesta

Al mencionar el modelo contra-cumbre vienen a nuestra mente irremediablemente  las dos movilizaciones más grandes de este tipo que ha protagonizado el MAG: la de Seattle en 1999 y la de Génova en el 2001. Las acciones de protesta han tenido gran importancia dentro del movimiento en tanto que responden, por un lado, a los objetivos de crítica y denuncia de las injusticias, y por otro, contribuyen a reforzar la identidad grupal. Definen un “nosotros” común y alientan a continuar trabajando ya que la solidaridad grupal se incrementa y se crean sinergias. La existencia de la protesta como instrumento para rebatir el capitalismo global indica una proyección de la actividad política “a la contra” y por un nuevo tipo de sociedad.
 

El Foro Social Mundial: otro mundo es posible

El Foro Social Mundial nace en el 2001 y se celebra en la localidad brasileña de Porto Alegre, no por casualidad en las mismas fechas que en la estación de Davos (Suiza) se reúne el Foro Económico Mundial. El FSM viene a decir que un mundo diferente al que impone el neoliberalismo dominante es posible y necesario. Es un espacio de debate democrático de ideas, reflexión, formulación de propuestas, intercambio de experiencias y articulación de movimientos sociales, redes, ONG´s y otras organizaciones de la sociedad civil que se oponen al neoliberalismo y al dominio del mundo por el capital y por cualquier forma de imperialismo. En el proceso FSM también son realizados diversos Foros Sociales Regionales y Temáticos de carácter internacional para profundizar los debates en las diversas regiones y/o debatir cuestiones consideradas importantes.
El Manifiesto de Porto Alegre, firmado por varios autores representativos del movimiento a título personal, propone doce propuestas para Otro Mundo Posible resumidas en:
  1. Cancelación de la deuda externa
  2. Aplicación de la Tasa Tobin
  3. Anulación de paraísos fiscales
  4. Protección social
  5. Comercio justo
  6. Soberanía alimentaria
  7. Prohibición de patentes sobre bienes comunes
  8. Paz y justicia
  9. Lucha contra la discriminación
  10. Freno de la destrucción del medio ambiente
  11. Desmantelamiento de bases militares no autorizadas por la Organización de Naciones Unidas (ONU)
  12. Derecho a la información y reforma y democratización de organismos internacionales (entre ellos la ONU)

 

Crítica de la Globalización

Desde diferentes palcos se ha criticado a este grupo por oponerse a un proceso irremediable y lógico como es el de la globalización, vista por muchos como un fenómeno altamente positivo. El caso es que este movimiento no se opone a la globalización e interconexión mundial como un todo de la forma que se hace ver desde los grandes medios de comunicación que utilizan esta crítica, así como su presentación asociada a actos violentos en distintas manifestaciones, para deslegitimarlo. De hecho, el mismo movimiento es un producto de la globalización y sus formas de organización fomentan la estructura en red en la internacional y aprovecha las nuevas tecnologías de la información. Es por ello que quizá sería más acertado aseverar que están en contra de la globalización en su formato actual, esto es, la globalización económica que supedita el poder de la ciudadanía y los Estados, a los designios del mercado.
La globalización se caracteriza básicamente por conllevar una liberalización de las fuerzas de mercado y una reducción de las fuerzas estatales, en un escenario en el que las fuerzas financieras juegan un papel muy importante. La concentración de capital y de poder económico y político se ha visto en los últimos tiempos concentrada cada vez en menos manos. La globalización está llevando una dinámica que tiende a privatizar los beneficios y a socializar los riesgos por lo que perpetúa una sociedad donde los ricos son más ricos y los pobres más pobres, creando un patrón de desigualdad que puede ser representado en forma de copa de champán (si trazamos un gráfico de la distribución mundial de la renta entre el 20% más rico y el 20% más pobre), creando la sociedad del 20-80 (el 20% población concentra el 80% de los recursos económicos).
Globalización polarizadora
El MAG considera que la globalización financiera y económica lejos de ser incluyente es polarizadora de las desigualdades, y no está trabajando, en absoluto, por el objetivo de socializar la riqueza, los derechos o la democracia. Su análisis es que esa globalización, en realidad no es tal, ya que tiene un carácter selectivo, jerárquico y excluyente creciente.
El MAG es un movimiento construido por oposición a este proceso de mercantilización y liberación a escala mundial. Es un movimiento que está en contra de la globalización “realmente existente”. Un mundo global donde se globalizasen los derechos, el bienestar social, la justicia y la solidaridad sería muy deseable para este grupo. La resistencia a la globalización capitalista neoliberal, al poder desmesurado de las multinacionales y mercados financieros, a las decisiones autoritarias e inapelables del FMI, el Banco Mundial y la OMC ha tomado la forma, desde Seattle, de un amplio movimiento social a escala planetaria, dentro del cual se organiza, paso a paso, la globalización de las solidaridades.