domingo, 24 de febrero de 2013

EL NUEVO MURO DE EUROPA CONTRA LA INMIGRACIÓN



Los alrededores de la Estación de tren de Orestiada, situada en el noroeste de Grecia junto a la frontera turca, están cubiertos de zapatos, mocasines de imitación y zapatillas deportivas. Los han abandonado inmigrantes y refugiados recién llegados de Turquí, como si así cambiando de calzado, pudiesen también trocar su suerte y empezar una nueva etapa.

Hasta hace poco ésta estación de tren era una de las primeras paradas ya en territorio europeo de las rutas migratorias que se inician en África, Oriente Medio o Asia. De Orestiada, viajaban a Atenas y, de allí, a la costa oeste de Grecia para colarse en algún barco hacia Italia y, como polizones, continuar su ruta hacia la Europa más próspera.

Ahora las ropas y los zapatos abandonados se pudren a merced de las lluvias del invierno, ya que apenas pasan inmigrantes por éste punto.
"En 2010 sufrimos un tsunami de inmigrantes pues por ésta zona entraron ilegalmente unos 36.000", explica el director general de la Policía de Tracia, Georgios Salamangas.
Entonces se desplegó una misión del cuerpo europeo Frontex y se reforzó la cooperación con las autoridades turcas. Igualmente, el pasado agosto se enviaron 2.000 efectivos más de Policía a la región y recientemente se concluyó la construcción de un muro en la frontera greco-turca.

La valla de 10,3 kilómetros de longitud, 4 metros de alto y coronada por alambre de espino, ha sido elevada sobre las huertas que antes hacían de frontera entre estos dos países y su construcción ha costado más de tres millones de euros, sufragados enteramente por el Gobierno griego, ya que la Unión Europea se negó a financiar un proyecto que ha desatado protestas de los grupos de derechos humanos.

"Los resultados de la operación policial y de la valla son muy buenos. El número de inmigrantes que cruza ilegalmente se ha reducido drásticamente. Esto debería satisfacer no sólo a Grecia sino a toda Europa porque todos éstos inmigrantes no quieren quedarse aquí, sino ir a otras capitales europeas", añade Salamangas.

Los vecinos que viven junto al nuevo muro están, con todo, satisfechos, aunque reconocen que, aparte de pisadas en sus campos de cultivo, nunca han tenido mayores problemas con los "sin papeles".
"Antes venían muchos. Con el muro ya no pasan más. Pero, ¿por qué vienen a Grecia?. Esto no es el paraíso. Aquí hay crisis, no hay trabajo", critica el viejo Vangelis mientras despluma un pollo.
Sin embargo, Jalid, un paquistaní que hace años cruzó ilegalmente ésta frontera se defiende : "Ya sé que aquí las cosas no son fáciles, pero en Paquistán están peor. Si no fuese así, no habría venido".

Algunos locales, en cambio, si que han alzado la voz contra la construcción del muro, como el joven Panos, de Orestiada.
"Lo irónico es que Orestiada se construyó para los refugiados griegos expulsados de Turquía y los hijos de éstos refugiados emigraron en 1960  a Alemania para ganarse la vida. Ahora, construimos una valla contra refugiados e inmigrantes", lamenta.

Gökhan Tuzladan, periodista turco que vive al otro lado de la valla, asegura además que no solucionará el problema de la inmigración irregular.
"Está claro que la valla tiene un efecto disuasorio, pero sólo cubre 10 kilómetros. Los otros 190 de frontera están separados por el río Evros. Y por ahí sigue habiendo gente que cruza ilegalmente" apunta y añade que incluso se están empezando a producir entradas ilegales de Turquía a Bulgaria, a pesar de que éste país no forma parte del espacio Schegen de libre tránsito europeo.

Las organizaciones humanitarias denuncian que, debido a la valla, los inmigrantes están utilizando rutas peligrosas, como el Mar Egeo -donde en los últimos meses se han producido varios hundimientos de pateras- o el propio río Evros.

Según datos de la Policía, entre 2010 y 2012, murieron 112 inmigrantes ahogados o de hipotermia mientras trataban de cruzar el río, pero el muftí musulmán de la provincia griega de Evros, Serif Damatoglu, asegura haber enterrado él mismo a unos 400.
"Yo sufro mucho. Ves a ésta gente que es tan joven y ha perdido la vida... y en ocasiones no son uno ni dos, sino grupos de nueve o diez a los que tienes que enterrar. Algunos cadáveres llegan incluso mutilados por haber pisado las minas que hay en la frontera", afirma.

En el pueblo de Sidiro han habilitado un pequeño monte para enterrar éstos cadáveres.

La lluvia del invierno cae inmisericorde sobre los montes de tierra, algunos todavía frescos, que cobijan los cuerpos sin vida de los inmigrantes. No hay lápidas. Nadie conoce el nombre de sus ocupantes, ni su país de origen. Ni cuantos miles de kilómetros recorrieron para venir a morir a las puertas de Europa.











Andrés Maurenza

sábado, 23 de febrero de 2013

LA VIOLENCIA


Mientras en las calles arden contenedores y en los parlamentos arden conquistas democráticas, hoy lo políticamente correcto es condenar la violencia.



Puede que la violencia sea siempre violencia, pero los motivos de su utilización no son siempre éticamente iguales.




No es la misma la violencia que se utiliza para abusar y agredir que la que se utiliza para defenderse de la agresión y del abuso. 
No es la misma la violencia nacida del racismo y de la discriminación que la que nace de la lucha contra ambos. 
No es la misma violencia que se ejerce para imponer intereses propios que la que se utiliza para defender el interés común. 
No es la misma la violencia que condena a la necesidad extrema que la lucha desesperadamente por salir de ella.

Pero de todas las violencias, la peor es la del guante blanco: la ejercida desde el poder en favor de intereses particulares y al amparo de una falaz legitimidad democrática.

La de los gobiernos que, lejos de garantizar el derecho a la manifestación pacífica, gasean sistemáticamente a quienes tratan de ejercerlo para no sentirse cómplices de la injusticia. 
La de "representantes" de oídos sordos que no se atreven a asomarse siquiera a la ventana de su parlamento para ver que, desde hace ya tiempo, gobiernan de espaldas a una ciudadanía cada vez más desesperada. 
La violencia de estar mintiendo reiteradamente a esa ciudadanía y de escamotearle un referéndum para pronunciarse sobre pactos que la comprometerán durante largos años y que están siendo firmados en su nombre por gobiernos colaboracionistas de muy dudosa legitimidad democrática. 
La violencia de haber situado ya al 21% de la población del país bajo el umbral de la pobreza. 
La violencia de condenar a una generación al paro, a la emigración, o a la miseria de ser contratado por quinientos euros y acribillado a impuestos. 
La violencia de cortar el suministro eléctrico a las familias mientras se subvenciona a fondo perdido a la banca.
La violencia de desahuciar a familias, de llevar a personas a la muerte en beneficio del capital. 
La violencia de que para ver cumplido el derecho fundamental a la vivienda haya que hipotecarse de por vida con los lobbies de la ingeniería financiera. 
La violencia de estar desmantelando el Estado social y democrático para pagar la insensatez de los políticos y el descontrol de la especulación. 
La violencia de estar enajenando la riqueza y la soberanía nacional ante la sumisión y el miedo de sus verdaderos dueños.

Ésa es la violencia que hay que condenar, la impune violencia de guante blanco, la violencia impoluta de los hipócritas que callan sabiéndose cómplices de un sistema que produce a manos llenas miseria, explotación, desigualdad, colonialismo, guerra y muerte, y que, sin embargo, hacen un consternado gesto de repulsa cuando ven volar una piedra o arder un contenedor de basura.

La violencia, en su sentido original y etimológico, es una fuerza vital, un ímpetu : la fuerza que sustenta una idea, un argumento, un acto, un cuerpo, un estado, incluso una virtud. Violencia (Bía) era en la antigua Grecia una divinidad primigenia, que en las laderas del Acrocorinto compartía santuario con Ananke, la Necesidad.

Conciliando violencia y justicia forjó Solón las leyes de la Democracia; no olvidemos nunca que, en el fondo, la Justicia no es sino una violencia que trata de imponerse sobre el abuso y la desigualdad, una violencia que hay que hacerse a uno mismo para obrar conforme a la verdad y dando a cada cual lo que merece.

Es el uso de la fuerza, y no la fuerza misma, lo que la ética debe juzgar. Condenar la violencia siempre parecerá "políticamente correcto", pero mucho ciudado con la demagogia.

Fuente: Violencia CSS- artículo de opinión.

domingo, 3 de febrero de 2013

LA IGLESIA CATÓLICA : EL NEGOCIO MÁS ANTIGUO DEL MUNDO

La iglesia católica ha sido un fuerte soporte ideológico de todas las sociedades divididas en clases antagónicas. Asimismo, la iglesia católica ha establecido alianzas a través del tiempo con los sectores opresores desde la antigüedad hasta nuestros días. Más claro aún, la iglesia católica no sólo hace pactos con la clase opresora que ha dominado en un período dado de la historia de la sociedad humana, sino que también ha pertenecido a ésta misma clase explotadora. La iglesia católica ha sido esclavista, ha sido parte asimismo del señorío feudal. Ahora, es defensora de los burgueses porque la iglesia es capitalista : concentración de empresas -monopolio-, concentración de millones de hectáreas de tierra -terrateniente-, y concentración de capitales en sus propios bancos -capital financiero-.

La iglesia católica desde su origen participó en primer término al lado de los españoles del saqueo de las riquezas de Latinoamérica y, al mismo tiempo, fue cómplice, con poquísimas excepciones, del genocidio de las poblaciones originarias de ésta región durante la invasión y colonización desde el siglo XV. 

La iglesia católica en el siglo XVIII, disponía de grandes sumas de dinero acumuladas como consecuencia del despojo de las colonias y de la expropiación de las tierras al campesinado europeo, lo cual le ha permitido, junto con otros ingresos no menos sangrientos, en el siglo XXI tener una inmensa riqueza. Ésta es la verdadera historia de la iglesia católica.

ORO
La iglesia católica- el Vaticano tiene el segundo tesoro en oro más grande del mundo, detrás de los Estados Unidos. Ésta cantidad está valorada en 3.500.000.000 de euros. Gran parte de éste oro fue arrebatado a Sudamérica durante la conquista y casi exterminio de los pobladores originarios del Perú.
El papa Alejandro VI hizo decorar el cielo de Santa María Maggiore en Roma de oro. Durante tres siglos, una considerable cantidad de oro y plata llegó a las cámaras de tesoros eclesiásticos. Las crónicas dicen que el oro peruano llevado a las arcas de la iglesia en Roma, tiene un valor aproximado de 450.000.000 euros. El cronista Bartolomé de las Casas da cuenta de millones de indígenas asesinados cruelmente a causa del oro.

ACCIONES
Las reservas financieras exteriores de la iglesia-el Vaticano se encuentran concentradas principalmente en Wall Street. Éstas acciones tienen un valor aproximado de 100 mil millones de euros.


CONSORCIOS
La iglesia católica-el Vaticano es hoy el consorcio económico religioso más grane del mundo y fuertemente comprometido en innumerables empresas que comprende el sector inmobiliario y construcción : industrias del plástico, de la electrónica, del acero, el cemento, de los textiles, de productos químicos y de alimentos. Italgas pertenece a la iglesia católica, además con sucursales en 36 ciudades italianas. También tiene participación en alquitrán, hierro, destilerías, agua potable, hornos industriales, etc... Asimismo es dueña de muchos de los bancos romanos más influyentes.

TIERRAS
La iglesia es la mayor terrateniente del mundo occidental. Posee millones de hectáreas en Italia, el 20 % de la campiña de España, de Portugal, Argentina, miles de hectáreas en Inglaterra y millones en los Estados Unidos.

INMUEBLES
La iglesia es una de las mayores propietarias de inmuebles de Roma. Por lo menos posee un tercio de ellos. Según investigaciones de Max Parisi, éstos inmuebles se encuentran en los mejores lugares. Se trata de un poco menos e la mitad del centro histórico. Sólo en ésta zona poseen más de 2500 palacios.

ESCLAVITUD Y SERVIDUMBRE
La trata de personas y la esclavitud aumentaron la riqueza de la iglesia. Ésta apoyó desde un comienzo la esclavitud. El papa Nicolás V, legitimó el comercio de esclavos en su bula "Por amor divino a la comunidad" el 18 de junio de 1452. "Santo" Tomás de Aquino expresó que los esclavos eran "útil de servicio". La esclavitud perduró en las haciendas y en las propiedades papales hasta el siglo XI. A partir del siglo IV, se formó bajo los dominios de la iglesia otra manera de tenencia de esclavos, la servidumbre. Los sirvientes al igual que los esclavos estaban privados de derechos, por ejemplo no podían abandonar su país, estaban sometidos a los grandes terratenientes. Las rebeliones fueron sometidas con sangre. La iglesia -salvo algunos miembros- ha estado y está hoy día al lado de los opresores. La iglesia fue y es el más grande terrateniente de Europa.

ASESINATOS
Robert Hutchison, en su libro publicado en 1998 "La santa mafia del papa" menciona una serie de "muertes misteriosas", que estarían en relación con asuntos financieros o personales con el Vaticano Iglesia o un grupo cercano. Se refiere a diecinueve casos fatales, entre ellos el padre Giuliano Ferrari, asesinado en 1978. Ferrari llamó a la iglesia romana "la empresa financiera más grande y sucia del mundo"; Ferrari dijo antes de su muerte "el crimen más reciente del vaticano fue el asesinato de mi amigo el arzobispo Oscar Romero en San Salvador". El papa Juan Pablo I, murió en 1978, él quería terminar con los dudosos negocios financieros, el exagerado lujo y la corrupción dentro de la iglesia. El juez del tribunal constitucional, Manuel García Pelayo, asesinado en 1986. El arzobispo salvadoreño Rivera Damas, asesinado en 1994. El director de la filial del banco Vaticano en Nápoles, Aldo Palumbo, asesinado en 1998.

 Más información  : http://www.freie-christen.com/riqueza_de_la_iglesia.html




Ante la opinión pública la iglesia católica, se presenta ante centenares de millones de seres humanos, como defensores de dos principios éticos del cristianismo : justicia y solidaridad humana. No obstante, la iglesia católica desde la Edad Antigua hasta nuestros días (Edad Contemporánea), ha tenido una tarea fundamental en todos los fenómenos políticos, económicos y sociales de la historia de la humanidad.

La iglesia, usando las banderas del cristianismo, ha sido uno de los instrumentos ideológicos más exitosos para las sociedades clasistas -el esclavismo, el feudalismo y el capitalismo-, en su afán de sojuzgar a los pueblos del mundo. Pero, no sólo ha sido el instrumento ideológico de las clases sociales dominantes durante la historia de la humanidad, sino que también ha acumulado una inmensa riqueza. Ésta riqueza -como todas- tiene un origen sangriento.

Asimismo, la iglesia católica con el arma ideológica del cristianismo, también ha tenido, a través del tiempo, un papel político muy decisivo en el derrocamiento de las sociedades pre-capitalistas.
No se conciben ni la caída del Imperio Romano ni la del feudalismo sin la participación decidida del cristianismo. Por ejemplo, las Cruzadas tuvieron dos objetivos: el político, al detener el avance de la religión musulmana hacia Occidente; y el económico, al abrir nuevas rutas de comercio. De ésta manera, se fueron creando las condiciones materiales, que permitieron el surgimiento del capitalismo. Ésta guerras o Cruzadas, más que poseer un carácter religioso, tenían un carácter económico porque cambiaron la geografía política y económica de toda Europa.

Tampoco se puede negar que el cura compañero de Francisco Pizarro y los peregrinos del Mayflower personifican al cristianismo en la conquista y colonización de lo que hoy conocemos como América. El sistema colonial facilitó el desenvolvimiento del comercio y la navegación. El sistema colonial creó gran número de fuertes fortunas, entre ellas, la de la iglesia católica. Los valores y los tesoros de que se apropiaban los colonizadores, entre ellos los jerarcas de la iglesia católica eran llevados a Europa, y sólo allí se convertían en capital, es decir, se invertían en el fomento de la industria, el transporte y agricultura. La apropiación de las tierras en Europa dio lugar a la agricultura capitalista. Así pues, la política colonial contribuyó al establecimiento de las nuevas relaciones de producción, relaciones burguesas.

Igualmente, la iglesia católica siempre ha combatido el socialismo desde su aparición en Europa. Asumió ante el socialismo una serie de actitudes que evolucionaron desde breves diálogos cautelosos con los creadores del socialismo utópico y reformista, pasando por una furibunda beligerancia con el socialismo científico. Por qué ésta beligerancia descarnada. Porque el cristianismo es esencialmente individualista, por cuanto proclama los valores primordiales de la conciencia humana, reflejo de la sustancia divina. Tanto su metafísica -filosofía que antepone la idea a la materia- como su ética se asientan en el concepto de la responsabilidad individual ante Dios y del libre albedrío, incompatible, por ejemplo con la concepción materialista de la historia marxista. 

La concepción marxista de la historia demuestra que la historia de la humanidad ha sido una constante de lucha entre opresores y oprimidos. En otras palabras, explica que la fuerza motriz del desarrollo de todas las sociedades clasistas es la lucha de los explotados contra los explotadores. Además, explica el enigma de la plusvalía, de la que se apropian los capitalistas, a través de la explotación del trabajo asalariado por el capital.

En razón de sus discrepancias de principio y método con el marxismo, la iglesia católica asumió en las primeras décadas del siglo XX una posición beligerante de primera línea contra el comunismo soviético. En Francia, en los Estados Unidos y en algunos países de Latinoamérica, sacerdotes y pastores iniciaron desde la década de 1940 hasta hoy día campañas y conspiraciones. Las campañas destinadas a ganar terreno entre las masas trabajadoras para alejarlas del socialismo científico. Por otra parte, las conspiraciones persiguen derrocar los gobiernos anticapitalistas.

Luego de ésta introducción, se tratará de exponer en una forma muy breve sobre el origen y desarrollo de la iglesia católica, haciendo énfasis en cómo la misma ha logrado acumular una inmensa riqueza, por cierto, nada espiritual. En su claro sentido, ésta no se caracteriza por la libertad y la igualdad, sino que se enmarca en la típica acumulación de capital.

El extenso proceso de institucionalización del cristianismo, se inició con el emperador Constantino (306-337). Éste proceso va de principios del siglo IV cuando terminó la persecución de los cristianos reiniciada por Diocleciano (284-305) hasta finales del mismo, cuando bajo el papado de Dámaso I, el 27 de febrero de 380, el emperador Teodosio (379-395), declaró la fe cristiana como la religión oficial del imperio. Tanto ésta declaración como la prohibición de la religión pagana consolidaron definitivamente el cristianismo. Recordemos que el imperio romano, tiene asiento en la Edad Antigua, cuyo modo económico de producción se conoce como esclavismo.

El acto jurídico que dió al cristianismo pleno reconocimiento social significó para el poder político romano, la aceptación de la fuerza del cristianismo como movimiento social en expansión, imposible de dominar con persecuciones, que lo único que hacían era alentar la esencia de su ideología: el sacrificio en la tierra para obtener la gloria eterna. 
La alianza entre la iglesia católica cristiana y el imperio romano, logró contener el movimiento de las masas empobrecidas y remozar el imperio. Así, Constantino consolidó su poder y el del imperio a través del fortalecimiento de la iglesia católica y de su jerarquía dirigente, ambas afianzadas por la expansión de las comunidades cristianas. Los acuerdos del poder imperial con la iglesia convirtieron al emperador en la mayor figura política durante la época del papa Melquíades (311-314), consolidando una nueva fuente de legitimidad en el gobierno del imperio, al volverse la cabeza del Estado Romano.

Constantino dio a los obispos las funciones de los gobernadores civiles y les reconoció el derecho de jurisdicción disciplinaria sobre los clérigos. Y cuando dio a los obispos la posesión de los bienes confiscados a los templos paganos, el emperador convirtió a la iglesia en la mayor potencia económica de la época.

Así, el origen del poder del emperador, dejó de ser divino y se volvió humano con autoridad divina. Finalmente, el imperio romano de occidente cayó a fines del siglo V, como resultado de una serie de procesos de larga duración, entre ellos la paralización de la economía, las invasiones y el asentamiento de los pueblos germanos en los territorios del imperio. Durante los siguientes 300 años, surgió de los escombros del esclavismo, el feudalismo. Con la caída del imperio se da inicio a un nuevo periodo histórico, la Edad Media en el año 476, tras ser destronado el último emperador, Rómulo Augústulo, finalizando éste periodo, en 1492 con la conquista y la colonización de América.

Al llegar el siglo V, la iglesia católica había aumentado extraordinariamente las propiedades. La extensión de la propiedad territorial y la cuantía de la fortuna de la iglesia durante la Edad Media y en los tiempos modernos no ha sido fácil investigarla. Sin embargo, algunos investigadores han revisado documentos a pesar de las fuertes presiones de la iglesia católica-el Vaticano. En la Edad Media, o Medioveo, que va del siglo V al XV, el punto de partida de la economía se establece, en el campo, creando a su vez una organización jerárquica de la propiedad territorial, que concedió autoridad a la nobleza y a la iglesia sobre los siervos y los esclavos, pudiendo ejercerla gracias a los séquitos de gente armada de que se rodeaban.

Después de haber mostrado algunos hechos históricos que dan cuenta de la consolidación de la iglesia católica; pasamos a tratar los procedimientos mediante los cuales se ha valido la iglesia católica para acumular tan gigantesca riqueza. Para lograr éste objetivo, nos hemos sustentado en algunos estudios, cuyos resultados evidencian que la riqueza de la iglesia católica es dinero sangriento.

Ahora bien, ésta riqueza se materializa en oro, acciones, consorcios, tierras y ciudades inmobiliarias. Las fuentes de acumulación han sido diversas: esclavitud, servidumbre, bendiciones y títulos, comercio del perdón, inquisición y quema de brujas, falsificación de documentos, herencias fraudulentas, el diezmo, venta de cargos eclesiásticos, asesinato, ingresos laterales, prostitución y subvenciones de los Estados.

Recordemos que la iglesia católica se consolidó en la Edad Antigua, se fortaleció en la Edad Media, sobrevivió la Edad Moderna y aún, en nuestros días, parasita y conspira, como lo ha hecho desde la Edad Antigua. En suma, la iglesia ha manejado diversas fuentes de acumulación de capital, según las características primordiales de cada periodo histórico. 


LA HORA DEL "HARAKIRI"


POR UN PROCESO CONSTITUYENTE


España está políticamente bloqueada, en un callejón sin salida.

El gobierno no tiene credibilidad y sigue siendo sospechoso de corrupción, a pesar del desmentido drástico de su presidente, Mariano Rajoy, mientras que la oposición socialista, consciente de que fracasó en el pasado y, bajo Zapatero, condujo a España hasta el fracaso, la pobreza y el desprestigio internacional, sabe que no puede ganar unas elecciones normales y quiere aprovechar la crisis de la derecha para provocar unas elecciones dominadas por la venganza, la histeria y la confusión, único ambiente en el que puede ganar y regresar al poder.

Pero la solución de España no es la vieja receta de la alternancia porque la oposición sería un remedio peor que el desastroso gobierno del PP. La única solución democrática y decente consistiría en un "Harakiri" responsable de los políticos que controlan el sistema, en la disolución de partidos políticos desprestigiados y abrasados por la corrupción y el fracaso y en la apertura de un "proceso constituyente" del que debería surgir un sistema verdaderamente democrático, con los poderes del Estado independientes, con una ley igual para todos, con castigo para los delincuentes, sin la asquerosa impunidad que disfrutan hoy nuestros políticos y con partidos controlados y con su poder limitado por una ley justa que obligara a los políticos a ser honrados y decentes.

Del mismo modo que el franquismo agotado se hizo el "harakiri" para dejar paso a un nuevo sistema más justo y decente, los actuales grandes partidos políticos de la falsa democracia española, ante la constancia de que el sistema está agotado y agonizante, deberían suicidarse para dejar el paso libre a la regeneración y a la decencia.

Sin embargo, el grado de vileza que han acumulado los actuales partidos políticos y sus políticos profesionales no permite esperar que se suiciden voluntariamente, a pesar de que el sistema que representan no sólo está agotado y en espantosa agonía, sino que, apesta a corrupción y abuso de poder, esparciendo su podredumbre hasta los últimos rincones de la nación española.

Las Cortes franquistas, a pesar de su oscurantismo, demostraron tener más sentido de la Historia que los actuales representantes de la falsa democracia, incapaces de desaparecer y realizar voluntariamente el sacrificio que España necesita para acometer la regeneración de su política y de su convivencia. Esa amalgama agotada y decadente de partidos políticos adscritos a una falsa democracia en la que no hay poderes separados ni una ley igual para todos, ni castigo para los corruptos y ladrones, entre los que sobresalen el PP, PSOE, CIU..., preferirán agotar su agonía hasta provocar irresponsablemente que el fin de su régimen abusivo se produzca como consecuencia de una rebelión popular contra la indecencia, la ignominia y la saturación de corrupción y asco.

La salida del actual atasco político de España, con un gobierno en el poder que carece de credibilidad y de prestigio suficientes para acometer reformas y liderar el cambio, no es votar a la oposición para que sustituya al gobierno, ya que está demostrado y los españoles no olvidan que la oposición tiene los mismos vicios y carencias que el gobierno y que todos ellos forman parte de la misma masa degradada que ha fracasado al frente de España.