LOS DELITOS DE LAS TRANSNACIONALES

Los seis fines importantes que tienen las organizaciones criminales transnacionales son:

1. Obtener, en el menor tiempo posible, la mayor cantidad de dinero a través de las actividades lícitas e ilícitas

Por supuesto es un objetivo propio y permanente de estas agrupaciones desde su creación, que es causa más que suficiente para que las mafias tengan a sus puertas mano de obra en abundancia dispuesta a trabajar.

La realidad de la globalización neoliberal provoca que existan ejércitos de personas aptas para trabajar, pero que no pueden hacerlo debido a la desigual distribución de riquezas, así como que la desesperación y las necesidades de sustento de las personas van a los brazos de la delincuencia en busca de obtener las posibilidades que la sociedad no puede garantizarles.

2. Corromper las estructuras gubernamentales

Es bien conocido que cuando un Estado está bien organizado y sus instituciones y funcionarios son transparentes y honrados, la lucha contra la delincuencia obtiene resultados alentadores; de ahí que uno de los objetivos de estos grupos sea el de introducirse en las estructuras estatales para soslayar la actividad policial, en primer lugar, y, en segundo lugar, desde las plataformas políticas, dígase parlamentos, partidos políticos y órganos administrativos, coadyuvan a que se logren ámbitos favorables para que se dicten políticas que permitan la ineficacia de los cuerpos de seguridad, así como la promoción de inversiones, venta de negocios y creación de negocios empresariales, entre otras medidas.

3. Destruir los sistemas económicos nacionales

Junto con la acción de zapa, estas organizaciones criminales pretenden destruir los sistemas económicos de las naciones para crear desórdenes sociales y políticos que permitan la impunidad de los delitos típicos de estos grupos, así como que aumenten las necesidades económicas de las personas para tener base popular de apoyo en contra de decisiones estatales que puedan afectar sus intereses.

4. Constituir factores de poder

En la actualidad, las mafias han entrado en un proceso que se ha denominado de “legalización” de sus negocios, lo que se traduce en la utilización de las ganancias acumuladas por los miembros de esas organizaciones para crear empresas legítimas total o parcialmente, que pueden o no servir para las operaciones delictivas directamente o solamente estén destinadas a generar recursos monetarios que permitan de forma indirecta enmascarar las ganancias ilícitas de los delitos.

5. Establecer alianzas

Ya no se trata sólo de crear lazos de apoyo entre asociaciones criminales, sino que se crean alianzas con miembros de partidos políticos para su promoción a altas esferas del Estado en las elecciones, logrando en cambio protección de sus actividades.

También esto ocurre con funcionarios estatales, aun de los órganos policiales y de inteligencia, para establecer pactos en los que los mafiosos pueden continuar con sus operaciones y los mismos se comprometen a eliminar a los opositores políticos de la clase en el poder.

6. Ejercer el poder utilizando cualquier medio

Igual que para desarrollar sus operaciones criminales, las bandas organizadas de delincuentes están dispuestas a utilizar todos los medios a su disposición para eliminar cualquier traba a sus intenciones desde los métodos más sutiles como la extorsión hasta más violentos que van desde la amenaza, hasta el asesinato, tanto de la población civil como de autoridades estatales de toda índole (dígase políticos, jueces, fiscales, policías etc.).


Globalización y delincuencia organizada transnacional. Su esencia como fuente de los delitos de las transnacionales


Cuando transcurre el inicio del nuevo milenio bajo la era de la revolución tecnológica, la delincuencia organizada, como bien decíamos en el acápite de las generalidades, ha trascendido su dimensión nacional para insertarse dentro de las relaciones internacionales, constituyendo junto con la pobreza, el hambre, la guerra y la enfermedad, un quinto jinete del Apocalipsis.El poder que han alcanzado estos grupos permite sustituir al poder estatal, encontrándose en muchas regiones del mundo que la ley que impera es la determinada por los clanes mafiosos, ya sea por la fuerza directa contra los organismos policiales o mediante la complicidad de los mismos que han sido corrompidos.

Pero el problema de la delincuencia organizada transnacional no surge de la nada, en mi consideración tiene determinados factores económicos, políticos y sociales provocados por la globalización, que permiten su crecimiento constante y la obtención de ganancias suficientes que les permite perdurar y subsistir. De los cuales tenemos:

1. La debilidad de las instituciones fundamentales de los Estados

Este es un punto crucial que permite el desarrollo de estos grupos mafiosos, ya que la falta de control estatal, las dificultades a la hora de aplicar las legislaciones nacionales penales, muchas veces obsoletas, crean un caldo de cultivo para que estas asociaciones no sólo se creen y desarrollen, sino que se estratifiquen penetrando en las propias instituciones que deberían combatirlos.

De este modo generalizan la corrupción y la inseguridad ciudadanas, de forma tal que se convierten en un estado dentro del Estado que mueve los hilos de las políticas nacionales, afectando con esas decisiones a la comunidad internacional con la comisión de delitos que trascienden los marcos nacionales.

2. La marginación de importantes sectores en los diferentes grupos sociales

Este punto es un factor clave para la permanencia en el tiempo de este tipo de organizaciones, pues mediante el efecto globalizado de las tecnologías, los sectores laborales, a la vez que se vuelven más especializados y más técnicos, requieren de una gama más amplia de conocimientos y habilidades, infortunadamente, no siempre a la mano de inmensos grupos sociales de extracción humilde, que no encuentran una salida decente a su situación de miseria y abandono de la sociedad.

3. Modificación de sistemas de comercio tradicionales

Esto los impulsa irremediablemente a las manos de estas agrupaciones criminales que les abren posibilidades monetarias superiores a sus expectativas en la vida, de forma directa a la comisión de actividades ilícitas con ganancias jugosas que poseen grandes mercados en distintas regiones del mundo.

4. Flexibilización de las voluntades políticas para combatir este fenómeno

A veces, por determinadas circunstancias propias de cada región, la voluntad del Estado se muestra de cierta manera tolerante con la presencia de estas mafias que pueden, en aras de mantener a salvo de la persecución estatal, prestar ciertos servicios al propio gobierno local y, en no pocas ocasiones, al nacional.

Casos de estos se pueden dar para eliminar a la oposición de contrarios políticos, mantener la estabilidad ante movimientos sociales, instaurar una dictadura tiránica, colaborar con los órganos de inteligencia nacionales, intereses de empresarios, amén de otras prestaciones necesarias.

5. Incremento de los movimientos migratorios

Producto de las desigualdades que se observan en los países subdesarrollados, existe un incremento de los movimientos migratorios, por lo general de personas de escasos recursos, en busca de mejores oportunidades, quienes sirven para beneficio de los grupos organizados transfronterizos en la comisión de delitos transnacionales (recuérdese el tráfico de personas, trata de blancas y de niños, etc.), así como para utilizarlos no sólo como objeto del delito en sí mismos, sino como cómplices y carne de cañón en las operaciones más arriesgadas de ser descubiertas por la policía.

6. Aparición de áreas de libre comercio en diversos lugares del mundo

Las áreas de libre comercio, contrario sensu de su apariencia de inmensas sumas de dinero para inversiones, productos elaborados o eliminación de aranceles crean, por un lado, situaciones de bonanza por la inyección de capitales a la economía del país, pero, por otro, esas inyecciones de recursos monetarios se traducen en la compra de sectores de la economía nacional usualmente sostenedores del Estado, que van a estar a merced de las intenciones de las grandes compañías multinacionales que, a su vez, estarán en disposición de dictar recetas político-económicas, que provoquen una mayor protección de sus intereses en detrimento del Estado, el que debe satisfacer las necesidades de la población.

Por eso habrá más diferencias sociales, los ricos van a ser más ricos y los pobres más pobres, da lugar al desempleo, creando mano de obra para las actividades criminales, sino también facilidades a estas agrupaciones para el libre trasiego por las fronteras de estos países que han firmado estos tratados, que por lo general eliminan disposiciones restrictivas que propician mayores posibilidades de detección de actividades ilícitas, debilitando al Estado, quien no puede cumplir efectivamente en la colaboración internacional contra los delitos transnacionales.

7. Facilidades para ejecutar las operaciones financieras

La denominada “red de redes” (internet), los sistemas computarizados y automáticos modernos y las comunicaciones en general permiten de forma relativamente fácil cometer delitos transnacionales y luego esconder las ganancias dentro de los negocios y recursos financieros legítimos, pero eso no sería totalmente eficiente sin los instrumentos financieros, dentro de los que mencionamos:

-La compra de acciones para su custodia o para ser entregados en garantías de operaciones de inversión.

-Creación de sociedades legales con aportes societarios que llegan a través de transferencias bancarias que avalan la seriedad de los fondos recibidos.

-Avales y garantías para obras públicas, privatizaciones o fideicomisos que permitirán colocar los fondos en el ámbito financiero formal.

-Apertura de ventas a nombre de diferentes sociedades y en diversas monedas con el fin de transferir los fondos constantemente entre ellas.

 8. La velocidad de las transacciones comerciales internacionales

Este punto es uno de los más demostrativos de los efectos de la globalización, pues al agilizarse las comunicaciones se hacen más operacionales las actividades ilegítimas de las cuales se sustentan estos grupos, pues desde cualquier lugar del globo terráqueo no sólo se puede cometer delitos a distancia (2), sino que se puede guardar y ocultar las ganancias de los mismos así como conformar empresas aparentemente legales con el dinero sucio al cual las transacciones comerciales limpian de forma que no pueda probarse su procedencia, es decir, crean agujeros legales que permiten la penetración de estas agrupaciones.

Amén de que los factores anteriormente explicados apoyan de alguna forma u otra la comisión de delitos transnacionales, precisamente estos dos últimos son los que demuestran fehacientemente que los grupos organizados transnacionales constituyen una de las fuentes importantes que tienen los delitos transnacionales.

9. La falta de armonía en la legislación específica nacional e internacional para combatir este fenómeno

Recordado que los delitos transnacionales son aquellos que las legislaciones nacionales, aunque los regulan y castiguen, encuentran muy difícil su persecución no sólo por su repercusión internacional, sino por la falta de armonía de la ley nacional y la internacional, que afecta la colaboración entre los órganos policiales nacionales, así como la homogeneidad unitaria y fuerte de la comunidad internacional en su conjunto.

Por un lado, esto propicia que sea factible para los grupos organizados avocarse al mundo con base a los lugares donde se desarrollen mercados ideales para obtener ganancias y, por el otro, encontrar refugios en contra de la justicia. Ya que éstos, debido al aumento de sus ganancias, la sofisticación de los métodos delictivos y la fortaleza en mayor o menor medida de los órganos de seguridad nacionales se dedican comúnmente a los delitos transnacionales, debido a que son los que más ganancias generan, son de difícil demostración ante las cortes judiciales.

La aplicación de las leyes nacionales en el espacio permite utilizar maniobras técnico-legales para impedir que sean castigados sus autores o cuando son castigados no lo son de manera ejemplar que reeduque al sancionado.

10. La falta de organismos supranacionales para la aplicación de las leyes

Precisamente, la colaboración internacional, a pesar de que estos delitos no pueden considerarse dentro de esta clasificación, que sólo requiere estos organismos supranacionales para una mejor coordinación de las agencias de policía que combaten estos delitos.

Las dificultades que mencioné en el acápite anterior nos dan una medida de la necesidad de crear estas asociaciones, por decirlo de algún modo, entre países, de acuerdo a las regiones involucradas y al movimiento del crimen organizado transnacional en esas zonas, pues, al igual que las realidades de los países, las mafias, aun las que tienen carácter transnacional, poseen características propias que las hacen más vulnerables a determinadas tácticas policiales, además de los modus operandi y la naturaleza de las actividades a que se dedican crean brechas dentro de la ley de silencio de estos grupos, además de la compartimentación de las actividades a las que se dedican.



Figuras típicas de delito transnacionales cometidos por el crimen organizado transfronterizo.


El caso particular del lavado de dinero

El tráfico personas como figura clásica de los delitos transnacionales

El  fenómeno de la globalización, junto con los modelos económicos impuestos por los países subdesarrollados, crea niveles de desigualdad, no sólo entre las naciones, sino entre las personas dentro de los estados nacionales, lo que provoca un constante flujo migratorio de personas necesitadas en busca de mejores posibilidades de sustento para mantener a sus familias, por lo general numerosas.

De ahí que las mafias se organicen a nivel internacional para cometer de manera eficiente esta actividad delictiva, dado el nivel de organización y la gran cantidad de personas a desplazar de este mercado tan lucrativo que, como dice el senador y especialista italiano en temas tan candentes y actuales como el tráfico de drogas y el crimen organizado, Pino Arlacchi, “el tráfico de seres humanos es el mercado criminal más floreciente del mundo. Y, sin que nos quede dudas, los niños junto a las mujeres son la mercadería por excelencia en esta lucrativa industria”.

Según la Organización Internacional del Trabajo (oit) hay cinco redes internacionales de trata de niños: de América Latina a Europa y Oriente Próximo; de Asia Meridional al norte de Europa y Oriente Próximo, otro mercado regional europeo, uno árabe y otro en África Occidental.

Otro informe, esta vez de la Organización Internacional para las Migraciones (iom), sostiene que las bandas criminales que operan en todos los continentes se dieron cuenta que el tráfico de personas es más lucrativo que el de las drogas. Además, como buenos “hombres de negocios” (businessmen) (3) que son, a menudo combinan ambas cosas para obtener mayores éxitos pecuniarios.

La Unicef sostiene que son más de un millón las mujeres y niños vendidos anualmente en todo el mundo, 35 por ciento de ellos son menores de 18 años y provenientes en su gran mayoría de las zonas rurales de los países más pobres.

Actualmente existe una cruda realidad, la transportación de “carne” de un país o un continente a otro se ha convertido en un negocio tan rentable que aporta billones de dólares anuales a nivel planetario a quienes lo sustentan. Como dato que nos llama la atención se encuentra el que cada año más de 20 mil niños de los países pobres de América Latina son adoptados por parejas provenientes de Estados Unidos, Canadá y Europa, quienes luego los transportan hacia otras realidades.

Estas operaciones, en su gran mayoría de carácter ilícito, reportan a los traficantes más de 200 millones de dólares anuales. Se trata de un tema polémico, porque, aunque estas adopciones internacionales son bien vistas por algunos sectores sociales que consideran una ventaja pasar de hijos pobres a familias pudientes, se conoce que entre el 6 y el 10 por ciento de estos infantes cumplen las labores domésticas de sus padres adoptivos y, en no pocas ocasiones, engrosan las cifras de la prostitución infantil, el tráfico de órganos e, incluso, la mano de obra esclava.

Realizamos indagaciones sobre el procedimiento utilizado, que varía en diferentes modalidades, primando el de hacer amistad con las víctimas y sus familiares, derritiéndose en falsas promesas o el acoso a las madres indigentes en los barrios marginales, hospitales, terminales de ómnibus y otros lugares públicos. Obtienen la “presa” mediante el pago de una suma modesta, la llevan a lo que se conoce por “casas de engorde” y luego la revenden hasta por 30 mil dólares.

Para ilustrar sobre lo lucrativo de la empresa y las ganancias que se obtiene por la compra a bajos precios y las ganancia obtenidas, recurrimos al caso de Nepal, Asia, donde 10 mil menores de entre 9 y 16 años son vendidos con destino a prostíbulos de Bombay a un precio que es mucho menor a los de un búfalo o a un aparato de vídeo.

En la Argentina postmoderna y globalizada, cada año son vendidos y exportados clandestinamente unos 250 mil infantes, los precios oscilan de acuerdo al color de la piel, los ojos y el pelo de los pequeños.

Notas

1. Recuérdese el caso de la Comunidad de Inteligencia de Estados Unidos durante los años de la Segunda Guerra Mundial, en los que, a cambio de no perseguir a las asociaciones mafiosas, ésta se comprometió a resguardar los puertos de la nación norteamericana contra sabotajes de la Alemania Nazi.

2. Recuérdese los delitos informáticos que han alcanzado en la presente época una preponderancia a la hora de realizar actividades delictivas de cuello blanco con efectos transnacionales.

3. Williams B, Edwin, The Williams Spanish Dictionary, Ed. MacGraw Hill Inc., 1978, del Inglés bussinesman, “hombre de negocios”, comerciante.

Es licenciado en Derecho con Diploma de Oro por la Universidad de La Habana, Cuba, en 2008. Profesor de Derecho Procesal Penal de La Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, Juez Profesional Suplente No Permanente del Tribunal Provincial Popular de La Habana, Cuba, especializado en Ciencias Penales y Criminológicas por la Facultad de Derecho de La universidad de La Habana.

Tomado de: ambito-juridico.com.br