COMO GANARSE LA VIDA SIENDO 'INFLUENCER'

Tienen miles de seguidores en las redes sociales, que vigilan su actividad en la red con fidelidad y casi devoción. Con la única ayuda de un smartphone, una tablet o un ordenador, son capaces de marcar tendencia e incluso de crear estados de opinión. Y, a veces, hasta cobran por ello. Son los influencers, una nueva clase de gurús digitales, hijos de las redes sociales y cuya actividad online se ha convertido ya en un medio de vida para algunos de ellos.

Pero ¿qué es exactamente un influencer? La traducción literal del inglés nos remite al 'influyente', a alguien con capacidad para influir en los demás. Trasladado al ámbito digital, podríamos hablar de personas que gozan de un gran predicamento y credibilidad en las redes sociales, unas cualidades que son muy apreciadas por las marcas. Un reciente estudio de Nielsen revelaba que el 92% de los consumidores confían plenamente de las recomendaciones de sus conocidos, y un 70% en las opiniones de otros usuarios de Internet. El bloguero Kiko Rangel clasifica a estos influyentes digitales en cinco tipos: falso influencer, 'autombombo', generador de opinión, amplificador y distribuidor...






Fórmulas mágicas para triunfar


Con 180.000 millones de blogs funcionando en el mundo y 220 millones de usuarios activos mensuales en Twitter, que generan 500 millones de mensajes cortos al día, ¿cuál es el secreto para convertirse en un líder de opinión en esta vasta red? Pedro Clavería (@peclaveria) ostenta el título oficioso de influencer español número 1 en Twitter en 2013. Con casi 120.000 seguidores, este madrileño de 26 años cree que las claves para triunfar en redes sociales están "en la generación de contenidos afines a tu público y en una cuidada planificación de todo trabajo". Hace tres años, desarrolló un algoritmo de amplificación de contenido para Twitter que le ayudó a conseguir mayor exposición de su actividad en esta red. Sin embargo, advierte, aunque parece existir una obsesión generalizada por conseguir cuanto mayor número de seguidores mejor, "muchas veces se olvida el factor más importante: el engagement o interacción que estableces con tu comunidad". Por su parte, Oscar Fuente, director general de la escuela de negocios especializada en innovación y emprendimiento IEBS, ofrece una receta del buen influencer compuesta por cuatro ingredientes principales: elegir un buen nicho, crear contenido de valor, difundirlo y hacerlo visible. Una receta que siempre conviene aderezar, añade, con "un poco de SEO para posicionar bien tu contenido".

Cómo monetizar la actividad en la red sigue siendo el quid de la cuestión para muchos de estos gurús digitales. Un territorio en el que el los blogueros de moda parecen haber tomado claramente la delantera. Egobloggers estrella como Gala González (@GalaGonzalez) o Pelayo Díaz 'Príncipe Pelayo' (@principepelayo) reciben tratamiento de celibrities, cobran altos cachés por participar en eventos promocionales y un simpe tuit suyo puede costar 450 euros a la marca que desee promocionarse en sus redes.

En otros campos menos glamurosos también las marcas están cada vez más interesadas en la capacidad prescriptora que los influencers tienen entre sus comunidades. El intercambio puro de experiencia/producto por contenido a través de viajes o eventos es una de las formas habituales de retribuir la actividad en redes sociales, además de una de las favoritas para las marcas, ya que no representa grandes costes. Otras son el pay per content, en la que el anunciante paga un fee a cambio de un número concreto de tuits o entradas en blogs, el marketing de afiliación, la venta de infoproductos o los webminards de pago. "Cada vez son más los blogueros e influencers que ganan dinero por compartir contenido en las redes", asegura Pedro Clavería, que en 2011 ganó junto a Marcos Merino (@marcsmerino) el concurso Vuelta al Mundo Shandy Cruzcampo. El proyecto les llevó a viajar por el planeta durante seis meses, realizando todo tipo de pruebas que proponían los usuarios de redes sociales que seguían su aventura a través de Facebook, Twitter y Youtube.

El éxito en Youtube e Instagram


Uno de los grandes secretos del uso de las redes sociales es su integración y viralidad, por lo que casi todos los influencer trabajan simultáneamente en varias de ellas. Aun así, cada uno suele tener su ámbito de especialización. El de JPelirrojo (@JPelirrojo) son los videos, y Youtube la red en la que se desenvuelve. De hecho, Youtube fue uno de los canales  pioneros en lanzar al estrellato a sus usuarios más aventajados. Algunos de los videos de JPelirrojo sobrepasan el millón de reproducciones y su canal en esta red recibe unas 300.000 visitas de media al mes, lo que le convierte en uno de los principales youtubers españoles. Sus videos incluyen sketches humorísticos, canciones o curiosidades de su día a día hasta completar una parrilla televisiva a pequeña escala con once videos producidos y subidos semanalmente. "Supe que podría vivir de mis videos cuando vi que otros lo hacían en Estados Unidos", comenta. Sus primeros ingresos en la red llegaron cuando ganó en 2011 el concurso YouTube Next Up, dotado con 20.000 euros. "Más tarde, entré en AdSense ­­–gestor de publicidad online de Google­­– y descubrí que con videos patrocinados por marcas podía tener un sueldo razonable", explica.

Instagram es una de las últimas incorporaciones a las redes sociales, pero su éxito, apoyado en el poder de la imagen, ha sido fulgurante en todo el mundo. "Eso de compartir tus momentos diarios a través de la fotografía me sedujo inmediatamente", explica Luis Rodríguez (@luisonrh), uno de los instagramers españoles de mayor proyección con 113.000 seguidores en su perfil. Este arquitecto de profesión se autodefine como "iPhonografo", ya que sólo hace fotografías con este dispositivo. El uso del iPhone, razona, tiene la ventaja añadida de que el Apple Store ofrece una grandísima variedad de aplicaciones de edición, "de manera que todo el proceso de foto, captura y edición, ocurre en el mismo aparato". Rodríguez admite que todavía no ha llegado al punto de poder vivir de su actividad en la red, aunque ya ha realizado varias exposiciones de sus fotos y también ha tomado parte en acciones promocionales para marcas como Mahou o Alhambra. El verano pasado participó junto a otros instagramers españoles en una campaña de promoción del Camino de Santiago a su paso por El Bierzo (#CaminodeInstagramers). La iniciativa pretendía, según sus organizadores, "fusionar deporte, cultura y tradición con la modernidad de una aplicación social en crecimiento como es Instagram".

Desde IEBS señalan que edición de video y fotografía, creación de infografías, redacción, segmentación de audiencias, SEO, optimización técnica de blogs y técnicas de marketing directo y relacional son sólo algunas de las materias que todo influencer debería manejar con cierta soltura. Aunque, más allá de esos conocimientos técnicos, recuerda Oscar Fuente, los aspirantes a influir en Internet también han de saber desenvolverse en el terreno de la estrategia. "Es necesario definir un estilo, un tono y una comunidad que hay que construir y trabajar. Y todo este proceso requiere de competencias y habilidades que se pueden aprender", afirma.

Autor: Ramón Oliver