EL FUERTE DE SAN CRISTÓBAL ESCONDE LA FOSA COMÚN DE LA MAYOR FUGA DE PRESOS EN ESPAÑA

La mayor fuga de presos de la historia de España tuvo lugar en esta fortaleza de aspecto imponente que está declarada Bien de Interés Cultural. El fuerte fue levantado en el siglo XIX, aunque pasó a la historia en el XX. De 160.000 metros cuadrados, originariamente tomó el nombre de Fuerte de Alfonso XII, pero ya casi nadie recuerda tal denominación...



La idea de su construcción se concibió para defender Pamplona tras la última Guerra Carlista. Pero cuando se terminó en 1919 ya se quedó obsoleto con la aparición de la aviación. Erigido esencialmente en piedra del propio monte Ezcaba y ladrillo rojo, la fortaleza estaba equipada para que su guarnición, de unos 1.100 hombres, pudiera resistir un asedio de hasta cuatro meses.

Luego se convirtió en prisión penal militar de 1934 a 1945, lo que obligó a levantar muros de separación entre las dependencias carcelarias y las de los guardias. Las condiciones de vida en esta reconvertida cárcel eran pésimas; las palizas, la falta de alimentos, la higiene e insalubridad se tornaban habituales, con muertes de presos que provocaron protestas y levantamientos a nivel nacional.

En febrero de 1936, tras el triunfo del Frente Popular en las elecciones al Gobierno de España se decretó una amnistía para los presos políticos, de los que 400 estaban en el fuerte de San Cristóbal. El golpe militar de julio de 1936 convirtió a Navarra en un dominio territorial de los sublevados, por lo que el fuerte volvió a llenarse de reclusos. A muchos de ellos, sobre todo navarros y riojanos, se les anunciaba que quedaban libres y cuando iniciaban el descenso del monte eran abatidos.



Hallada una fosa común


22 de mayo de 1938. Fuerte de San Cristóbal (Navarra). 795 presos republicanos protagonizan la mayor fuga penitenciaria de la historia de España. Tan solo tres consiguieron cruzar la frontera y llegar a Francia. En cambio, 211 fallecieron en el intento. Ahora, casi ochenta años después, las autoridades navarras han encontrado una fosa común de los presos que cayeron en la evasión. Esta misma semana comenzarán los trabajos de exhumación.

El número de personas cuyos restos se encuentran en la fosa aún no ha podido ser determinado. Los trabajos de localización llevados a cabo por la Sociedad de Ciencias Aranzadi comenzaron este lunes gracias a las indicaciones de un testigo que aún era un niño cuando tuvieron lugar los hechos. Por ello, el Gobierno foral ha subrayado la importancia de que testigos, como el que ayudó a hallar este enterramiento, notifiquen sus testimonios con el fin de proporcionar la información necesaria para descubrir nuevas fosas y, así, dar respuesta a las reclamaciones de verdad y reparación de los allegados de víctimas de la represión de 1936.

La fosa en la que se encuentran los restos de los presos asesinados tras la huida en 1938, ha sido hallada en el Concejo de Burutain. La fuga de la antigua prisión, situada en el monte de Ezkaba (Pamplona) a pesar de haber sido organizada solo por unos pocos de los prisioneros fue una de las mayores evasiones europeas.

De los 2.500 presos 795 huyeron ese día de la prisión. Muchos pensaron que la guerra había terminado y se dirigieron directamente a la estación de Pamplona, donde fueron inmediatamente detenidos, para volver a sus casas. Más de 200 hombres fueron tiroteados durante la persecución y 14 fueron condenados a muerte. Sólo tres consiguieron viajar los casi 50 kilómetros que les alejaban de Francia y recuperar la libertad, según consta en el Cuaderno de Registro de 795 fugados que realizó un funcionario de la prisión. Los presos que llegaron a Francia admitieron, años más tarde, que no estaban suficientemente preparados para la fuga, pero que el hambre y las malas condiciones en la prisión los empujó a huir. El director de prisión y el administrador fueron juzgados por vender de contrabando la comida en lugar de alimentar a los internos.



El antiguo centro penitenciario a 15 kilómetros de Pamplona permanece cerrado al público aunque esporádicamente hayan sido autorizadas visitas de asociaciones de víctimas del franquismo. Desde 2001, la fortaleza militar está reconocida como bien de interés cultural.


Familiares piden abrir los archivos

La Asociación de Familiares de Fusilados de Navarra solicita la apertura de los archivos para encontrar e identificar los cuerpos de los presos fugados del fuerte de San Cristóbal. Con la exhumación en la fosa de Burutain de seis cuerpos de presos fugados del fuerte de San Cristóbal, quedarán todavía unos 190 cuerpos por recuperar e identificar, lo que ha llevado a los familiares a reiterar su demanda de que la "Guardia Civil abra sus archivos".

Detrás de cada exhumación, detrás de esos huesos, hay una identidad, una familia, unos sentimientos y está en manos de las instituciones públicas y en manos de la Guardia civil poder dar a esos huesos una identidad, una historia vital...