TERESA DE CALCUTA : ¿IDOLOS DE BARRO?

Su manera dudosa de cuidar a los enfermos, sus contactos políticos cuestionables, su sospechosa gestión de las enormes sumas de dinero que recibió y sus puntos de vista excesivamente dogmáticos relativos en particular, al aborto, la anticoncepción y el divorcio han levantado recelos sobre una de las santas más aclamadas del siglo XX: la Madre Teresa de Calcuta.

Durante su vida la Madre Teresa abrió 517 misiones de acogida para los pobres y enfermos en más de 100 países. Sin embargo, estas misiones han sido descritas como “casas de la muerte” por los médicos que las visitaron y trabajaron en ellas en la ciudad de Calcuta.


Dos tercios de las personas que acudieron esperaban encontrar atención médica, mientras que el otro tercio sólo esperaba encontrar una muerte en mejores condiciones. Lo que se encontraron los doctores fue una gran falta de higiene, unas pésimas condiciones de atención, alimentación inadecuada y una importante falta de analgésicos.

No obstante, el problema no era la falta de dinero, pues la Fundación creada por la propia Agnes Gonxha había recaudado cientos de millones de dólares. Más bien el problema resultó ser su particular concepción cristiana sobre el sufrimiento y la muerte. Ella misma dijo que “hay algo hermoso en ver a los pobres aceptar su suerte, sufren como la Pasión de Cristo. El mundo gana mucho de su sufrimiento”, para responder a las críticas, según recogió el ya fallecido periodista Christopher Hitchens. Pero ella no se consideraba pobre, por lo que su sufrimiento no ayudaba a nadie. Cuando requirió cuidados paliativos los recibió en un hospital moderno de Estados Unidos.



Tras las inundaciones en la India y la explosión de una planta de pesticidas en Bhopal, ofreció numerosas oraciones y medallas de la Virgen María, pero en ningún momento envió una ayuda monetaria directa, pese a que su fundación ya contaba con importantes recursos.

Tras esta realidad perturbadora, unos académicos canadienses de las universidades de Ottawa y Montreal, se preguntaron cómo consiguió construir su imagen de santidad y bondad. Sus investigaciones les llevaron a la reunión que tuvo lugar en Londres en 1968 con el periodista británico de la BBC Malcom Muggeridge, conocido por sus posiciones políticas derechistas, algo en lo que coincidían ambos personajes. De esta forma, en 1969 el periodista rodó un elogioso documental que pintaba a Teresa como una verdadera santa bienhechora a los ojos del mundo. En los años siguientes, y gracias a esta imagen construida, ella pudo viajar por todo el mundo y recibir, entre otros premios, el Nobel de la Paz.

Entre sus amistades destacaban el fundamentalista católico y estafador Charles Keating, quien generosamente le donó U$ 1,25 millones de dólares. En el juicio en el que Keating fue encontrado culpable de estafar a miles de estadounidenses, Teresa trató de interceder por su amigo y le pidió al juez Lance Ito que “mire en su corazón” e hiciera “lo que Jesús haría”.

Además, no mostró ningún tipo de reparo en aceptar la Legión de Honor y una beca de la dictadura de Duvalier en Haití.

Por cuenta del Vaticano, Teresa de Calcuta recorrió muchos lugares del mundo, recaudando fondos (con sus criptofascistas amigos) a la vez que Calcuta se caía de la pobreza. Por cuenta de sus acciones, ha sido la santa que más rápido beatificaron. El trato era sencillo: ella promulgaba la fórmula de la pobreza y la desigualdad (mientras se codeaba con los ricos) y Juan Pablo II la ponía en la vía rápida de la canonización.

Consideraron que era mejor esparcir la doctrina del empobrecimiento a través del mundo y por eso las Misioneras de la Caridad tienen conventos y casas de moribundos en 133 países.

Y a pesar de que sus más de 4500 monjas alrededor del mundo tienen que hacer votos de pobreza, la propia Teresa de Calcuta siempre que se enfermaba se hacía tratar en un hospital de California con la tecnología punta que le negaba a sus moribundos pacientes.

¿De dónde salieron los tesoros y reconocimientos terrenales de Teresa de Calcuta? Entre otros:

Del dictador haitiano Duvalier, del cual elogió su régimen, recibió la Legión de Honor Haitiana y una beca en Haití. Con esa operación, le fueron transferidos millones de dólares a cuentas bancarias de la Orden de las Misioneras de la Caridad. A día de hoy el estado de esas cuentas sigue siendo secreto.

Ella hizo campaña y recaudó fondos para los herederos políticos del Poglavnik -fundador y líder del movimiento fascista croata Ustasha- Ante Pavelić. También contó con el apoyo de y apoyó a Ralph Reed y Pat Robertson impulsores de los Contras en Guatemala y los paramilitares en Nicaragua. Estos últimos también estaban apoyados por Ronald Reagan de quien la Santa de Calcuta dijo:

“No había entendido nunca la ternura con la cual ustedes aman al pueblo. Ahora lo sé por experiencia, porque la última vez que vine aquí, una religiosa de Etiopía me vino a visitar para decirme: Nuestro pueblo se muere. Nuestros niños se mueren. Madre haga algo. Y la única persona que me vino a la mente mientras hablaba fue el Presidente. Le escribí en seguida y le dije: No sé porque, pero he aquí lo que me pasó. Al día siguiente hubo un arreglo inmediato para hacer llegar comida a nuestro pueblo (…) Juntos estamos haciendo algo magnífico para honrar a Dios.”

Mientras elogiaba a Reagan por su ‘ayuda’ en Etiopía, esta consistía en apoyar la junta presidida por Mengistu Haile Mariam que se caracterizó por el genocidio de los pueblos de Etiopía y Eritrea.

By Neyerik