EL ESPECTRO DEL FASCISMO ACECHA EUROPA : "NO PASARÁN"

EL ORIGEN DEL FASCISMO

El fascismo constituye una de las corrientes ideológicas más influyentes en el panorama político mundial del siglo XX. Es una ideología política fundamentada en el corporativismo, exaltando la idea de nación por encima de la del individuo, teniendo un gobierno central en busca de la idea de una sociedad perfecta. Nace en Europa, específicamente en Italia representado con Benito Mussolini.

Tras la I Guerra Mundial, hay un profundo descontento en Italia por el incumplimiento de los acuerdos pactados en Versalles. Hay un sentimiento de frustración. Se origina el pesimismo y la crítica cultural de algunos intelectuales a fines del siglo XIX, quienes encuentran que el socialismo y la democracia sólo originan revueltas y levantamientos populares. Éstos intelectuales reclaman por la restitución de los antiguos valores y el regreso a una sociedad organizada jerárquicamente.


En el periodo de 1919 hasta 1923 hay una crisis que afectó al pueblo llano, aumento de precios, reducción de los salarios, la burguesía y el empresario se separan del proletariado a causa de la organización sindical.

Hay constantes enfrentamientos entre los fascios (es una organización de empresarios) y los sindicatos. Ésta situación es la adecuada para la aparición del fascismo. Se trata de un movimiento político y social, organizado bajo las fasces. Basado en la dictadura de un partido único, la exaltación nacionalista y el corporativismo creado por Mussolini en 1919. Los Fascios di Combatimento, que darán lugar al Partido Nacional Fascista (PNF) en 1921.

Nace el fascismo italiano producto del creciente malestar de la población, debido a las altas tasas de desempleo debido a la devaluación de la moneda. Después de la guerra las potencias aliadas no cumplieron con la promesa de conseguir para Italia territorios que le permitieran controlar el mediterráneo y mejorar su posición en Europa.

En 1924 se convocan elecciones, los fascistas consiguen mayoría y los socialistas abandonan el parlamento. Mussolini se proclama "Duce" y el Gran Consejo Fascista pone en marcha su política: prohíbe todos los partidos, desaparecen los sindicatos, control de  prensa y educación, tendencia al colectivismo económico, autarquía y superación de la crisis.

El estado Fascista es considerado como el heredero del Imperio Romano. Gracias a la propaganda y a las agrupaciones ciudadanas se garantizaba la obediencia de los ciudadanos; se crea la OVRA (policía política y un tribunal especial para delitos contra el estado).

EL NAZISMO

Alemania debió enfrentar una profunda crisis económica tras el fin de la Primera Guerra Mundial. Las humillantes condiciones impuestas por las potencias vencedoras mediante el Tratado de Versalles obstaculizaron los esfuerzos de reconstrucción del país y alimentaron el malestar de una población profundamente desgastada por las consecuencias del conflicto.

En éste clima comenzaron a tomar fuerza las posturas políticas extremas, ante la profunda crisis económica y excitando el resentimiento alemán por la derrota de la guerra, aparece en el escenario político la figura de Adolfo Hitler, jefe del Partido Nacional Socialista de los Obreros Alemanes, conocido como partido Nazi.
Entre 1925 y 1929, las SS eran simplemente un batallón dentro de las SA y estaban compuestas por 280 personas. En 1929, Hitler hizo líder de las SS a uno de sus oficiales y para finales del 1932 las SS pasarona tener más de 52.000 miembros. En 1933 contaban con 209.000 miembros. La expansión de las SS que Himmler realizó estuvo basada en otras sociedades, como la Orden del Temple, los camisas negras italianos o la Compañía de Jesús.

En 1933 Hitler ponía fin a la República de Weimar, y se convertía formalmente en dictador, monopolizando absolutamente la soberanía del pueblo a favor de la reconstrucción del Tercer Reich, el tercer imperio germano. Hitler adoptó el título de Führer (guía), y su palabra se convirtió en ley suprema para todos los alemanes. Los partidos políticos fueron eliminados a excepción del Nacionalsocialista. Se impulsó la eliminación de todos los enemigos del régimen. Los judíos experimentaron una acoso insostenible siendo objetos de golpizas, humillaciones y segregación... Extensión territorial de los regímenes fascistas en Europa.

EL FRANQUISMO

Franquismo es el término empleado para referirse a la ideología política y movimiento social de corte fascista que sirvió de apoyo y sustento al régimen dictatorial en España durante la Guerra Civil entre 1936 y 1939, y que fue liderado por el general Francisco Franco, proclamándose el Caudillo de España.

El franquismo es un sistema completamente opuesto a toda clase de libertad política o social, por lo tanto se opone a la democracia, a la separación de poderes, a que la soberanía nacional resida en el pueblo. 
El régimen de Franco intentó introducirse y dominar todos los aspectos de la vida nacional y social, mediante una serie de organizaciones de encuadramiento social, dirigidas por la FET de las JONS.

Debido a la creencia de Franco de que la democracia liberal y los partidos políticos habían causado la decadencia en España, sustituye la democracia parlamentaria por la democracia orgánica, un sistema pseudodemocrático, sujeto en realidad a la voluntad de Franco. También se oponía por completo al comunismo, a toda ideología de izquierdas, sea la izquierda radical revolucionaria o la burguesía democrática.

"El centinela de Occidente" vigilando que el comunismo no llegara a España, ni al resto de occidente.


SÍNTOMAS DE RESURGIR FASCISTA


Determinados hechos recientes como la fuerza electoral de organizaciones de extrema derecha en determinados países europeos (Francia, Austria, Grecia, Hungría, Italia...), el arraigo en algunos sectores juveniles de ideologías de carácter fascistizante más o menos organizadas, el crecimiento de las agresiones fascistas principalmente contra inmigrantes o jóvenes radicales, o los métodos de exterminio masivo aplicados por estados opresores contra pequeñas naciones que aspiran a su libertad nacional, reabren el debate sobre el resurgir del fascismo, el parecido que pueda haber entre éstos fenómenos y el viejo fascismo y la manera de combatir su desarrollo. 
Es evidente la importancia que para el movimiento obrero y para las nuevas generaciones de jóvenes trabajadores tiene una acertada caracterización de éstas tendencias políticas reaccionarias, determinar cuál será su previsible desarrollo y dotarse de una acción política que las enfrente :

* El fascismo históricamente ha representado un recurso límite de la gran burguesía imperialista en la época en que la decadencia del capitalismo ha llevado a su máximo extremo las contradicciones del modo de producción, como sucedió en los años 20 y 30 en Europa. La gran burguesía europea ya tuvo su experiencia con el fascismo, con resultado de que en algunos lugares perdió cuando poseía y en otros logró salvar su dominación de clase con enormes dificultades, dejando además huellas profundas en la experiencia de las masas populares contra la barbarie fascista. Haría falta que la situación económica y social cambiase de una forma decisiva para que el peligro inmediato del fascismo, como sucedió entonces, estuviera a la orden del día con toda su crudeza.

*Las sanguinarias dictaduras militares o los episodios de represión sangrienta de tipo fascista contra el movimiento de masas que se dan en países semi-coloniales o dependientes, por razones políticas o nacionales, no deben confundirse con el fascismo en sentido estricto, es decir, con la imposición de un régimen totalitario y de terror contra el movimiento obrero en los grandes estados imperialistas, apoyado en un movimiento de masas de base social pequeño-burgués , financiado y alentado por el gran capital monopolista como último recurso ante el peligro de perderlo todo.

* Como medio más eficaz para seguir ejerciendo su dominio de clase la burguesía prefiere seguir apostando por la democracia burguesa. Es un medio más seguro y menos arriesgado. Sin embargo, ante la inevitable y creciente crisis económica y social que genera el sistema capitalista, la burguesía tiende a maniatar al movimiento obrero y popular mediante la reducción sistemática de los derechos de los trabajadores (por medio de leyes de excepción, leyes anti-huelga, multas y penas de cárcel para las huelgas salvajes, restricciones al derecho de manifestación, manipulación capitalista y estatal de los medios de comunicación de masas, restablecimiento de la prisión preventiva...). Una aceptación pasiva y apolítica de esos ataques contra los derechos democráticos elementales no puede más que estimular el apetito de la clase dominante e impulsarla a nuevos y más duros ataques. Si el movimiento obrero se deja conducir sin resistencia y se deja desposeer poco a poco de sus derechos, entonces, en el primer cambio importante de la situación económica, cualquier aventurero inteligente puede intentar su completo exterminio. Si la resistencia no ha sido preparada con constancia y firmeza en las batallas cotidianas durante años, no caerá milagrosamente del cielo en el último momento.

*Al mismo tiempo la gran burguesía extiende conscientemente los gérmenes de un renacimiento del fascismo, fomentando la mentalidad racista y xenófoba y el odio hacia minorías revolucionarias y no conformistas, mediante leyes que alientan su criminalización (leyes extranjería..), la acción represiva policial y a través de los medios ideológicos que acapara (medios de comunicación..).


* En ese contexto el neofascismo encuentra una cierta base de desarrollo en el descontento de sectores de la pequeña burguesía y la clase media, y de jóvenes desclasados de medio social obrero. Sin embargo, para que, el neofascismo pueda ganar amplia base de masas es necesario que la pequeña burguesía y las clases medias se vean profundamente golpeadas por la crisis capitalista. Los pequeños propietarios hoy, antes que lanzarse a combates en la calle contra trabajadores, prefieren apoyar un mayor autoritarismo del Estado que se ocupe de las perturbaciones sociales. Más que un fascismo que organiza masivamente a los elementos desesperados de la pequeña burguesía y los utiliza para aterrorizar a las grandes ciudades y regiones obreras; asistimos al desarrollo de una "Estado fuerte", autoritario que, por supuesto, utiliza la violencia y la represión y puede asestar duros golpes al movimiento obrero y a los grupos revolucionarios, aunque no pueda aniquilar a las organizaciones obreras y atomizar al proletariado.

* No está en absoluto excluído que, en el caso de que la economía mundial llegue a verse arruinada, éstos gérmenes, presentes en todas partes en Europa Occidental, puedan florecer y producir una nueva epidemia fascista. De momento presenciamos los primero incipientes síntomas. Se debe combatir esa plaga reaccionaria mediante, por una parte, una política de Frente Único, de movilización unitaria y amplia de las organizaciones políticas y sindicales de la clase obrera, junto a las organizaciones de inmigrantes, juveniles y democráticas; por otra, a través del ejercicio de la autodefensa, de combatir las acciones fascistas mediante una legítima y amplia violencia de clase.
Al final de los años veinte y principios de los treinta, los marxistas  revolucionarios afirmaban que el combate entre el fascismo y una solución socialista a la crisis europea era una batalla contra la barbarie que progresaba en esa parte del mundo. Mientras dure el capitalismo monopolista, el mismo peligro, incluso bajo una forma más terrorífica y con una barbarie todavía más inhumana, puede resurgir.

"El fascismo" -Ernest Mandel -Barcelona 1987















Manifiesto antifascista europeo: .http://antifascismeuropa.org/manifiesto/es



LA LUCHA CONTRA EL FASCISMO : LEÓN TROTSKI

Troski fue uno de los organizadores clave de la Revolución de Octubre, que permitió tomar el poder en 1917 en Rusia. Durante la guerra civil, desempeñó el cargo de comisario de asuntos militares. Negoció la retirada de Rusia en la Primera Guerra Mundial. Fue líder del movimiento internacional de izquierda revolucionaria identificado por "trotskismo". Se enfrentó a Stalin, liderando la oposición izquierda, lo que le causó el exilio. Asesinado en 1940 por Ramón Mercader, agente español de la NKVD soviética.
El fascismo no es nuevo. Desde el punto de vista del método científico el marxismo, fue Troski quien mejor analizó el fascismo como fenómeno social y político, a la luz de su desarrollo en los años veinte y treinta en la Italia de Mussolini y, sobre todo, el nazismo alemán.


El auge del fascismo es la expresión de una grave crisis social del imperialismo, de la fase decadente del capitalismo como sistema económico y social.

Las burguesías italiana o alemana, tras la derrota de sus Estados en la I Guerra Mundial, se encontraron con  gravísimas dificultades para la normal reproducción de su capital: no podían acceder a las materias primas y a los mercados frente a otras potencias imperialistas vencedoras de la contienda (Inglaterra, Francia, Estados Unidos...) y la clase obrera de sus países empujaba en un sentido cada vez más revolucionario, poniendo en peligro la supervivencia de la propiedad capitalista de los medios de producción (fábricas, bancos...).

La función histórica de la toma del poder por los fascistas consiste en modificar por la fuerza y por la violencia las condiciones de reproducción del capital a favor de los grupos más importantes del capital monopolista (en éste caso italiano y alemán); por una parte, destruyendo a la clase obrera y sus organizaciones para preservar la propiedad capitalista y la explotación de los trabajadores; por otra parte, iniciando una ofensiva armamentística y bélica a escala internacional para dominar los mercados de materias primas y productos a costa de la otras potencias imperialistas (Francia, Inglaterra..)

La ideología chovinista, racista y xenófoba contra las minorías nacionales o raciales, característica del fascismo, parte de la exaltación de la nación y de la raza, cuya superioridad sobre las demás les otorga el derecho de someterlas.

La dominación social del capital es más conveniente a través de la democracia burguesa, que suaviza las tensiones sociales mediante algunas concesiones o reformas a los trabajadores y demás sectores sociales y supone, además que una parte importante de la burguesía participe del poder político por los más variados medios a su alcance : a través de los partidos burgueses, de los periódicos y universidades, de la organizaciones patronales, de altos cargos en el Aparato de Estado... Sin embargo, cuando ese equilibrio está en crisis, el gran capital renuncia a participar del ejercicio directo del poder a cambio de una fuerte y totalitaria centralización del poder de su Estado, que dejará en manos del fascismo, como recurso extremo para continuar ejerciendo su dominio de clase.

Esa centralización tan enorme del poder del Estado de la burguesía sólo puede hacerse mediante un movimiento de masas. Sólo de esa forma se puede diezmar y desmoralizar a la franja más consciente de la clase obrera a través del terror de masas, del hostigamiento y la guerra callejera... de la destrucción total de las organizaciones obreras. Un movimiento de masas de ese tipo puede surgir de la tercera clase de la sociedad, de la pequeña burguesía, que existe al lado de la burguesía y de la clase obrera. Las condiciones están dadas cuando la pequeña burguesía se ve tan duramente afectada por la crisis capitalista que se sumerge en la desesperación (inflación, quiebra de los pequeños empresarios, paro masivo de los licenciados universitarios y de los empleados superiores...). La ideología de ese movimiento combina un nacionalismo extremo y una demagogia anticapitalista puramente verbal -no cuestiona la esencia de la propiedad privada- con una profunda hostilidad hacia el movimiento obrero organizado, recurriendo a la violencia física abierta contra los trabajadores, sus acciones y sus organizaciones. Tras una fase de desarrollo independiente como movimiento de masas el fascismo necesita el apoyo financiero y político de importantes fracciones del gran capital monopolístico para alcanzar el poder.

El aplastamiento de la clase obrera organizada sólo es posible si en el periodo anterior a la toma del poder, la violenta lucha social se inclina del lado de las bandas fascistas frente a la clase obrera. En un principio las bandas fascistas únicamente organizan a la fracción más decidida y desesperada de la pequeña burguesía. La tendencia de la mayor parte de la burguesía y del sector menos consciente y más desorganizado de los trabajadores, especialmente los obreros y empleados jóvenes, será la de alinearse del lado de aquellos que manifiesten mayor iniciativa y audacia. Si los trabajadores en su pugna con el fascismo conservan su capacidad y su voluntad de lucha, la derrota de los fascistas puede convertirse en un poderoso ascenso revolucionario, que lleve a la derrota no sólo del fascismo sino del capitalismo que lo engendró.

Si el movimiento obrero organizado ha sido aplastado y las condiciones de reproducción del capital en el interior del país han cambiado en un sentido fundamentalmente favorable para la gran burguesía, el interés político de ese sector dominante del gran capital lleva a proyectar ese cambio favorable a nivel mundial. La política del fascismo se traslada a la esfera financiera y a la aventura militar en el exterior. La política fascista acelera la concentración del capital, revelando el verdadero carácter de clase del fascismo, que no se corresponde con los intereses de la pequeña burguesía. De éste modo la dictadura fascista tiende por sí misma a reducir y destruir su propia base de masas y las bandas fascistas se acaban convirtiendo en apéndices de la policía.


Fuentes: "La lucha contra el fascismo" -Trostki -Buenos Aires 1971.