LOS HOMBRES DE LA TRANSICIÓN REIVINDICAN SU LEGADO EN EL CONGRESO

La presentación del libro 'De Franco a Podemos', de Fernando Jáuregui, hace coincidir en la misma mesa a Posada, Pimentel, Martín Villa, Rubalcaba, Durán i Lleida y al padre de la Carta Magna Miguel Herrero...


Por Alejandro Torrús

".. La Transición fue un período modélico donde los españoles sacaron lo mejor que llevaban dentro y entendieron que ya era hora de dialogar y de dejar a un lado los problemas del pasado. Unos hombres valientes, encabezados por el rey Juan Carlos I y Adolfo Suárez, empujados por el espíritu de la reconciliación emprendieron la complicada tarea de democratizar el Estado franquista. Se pudieron cometer errores, sin duda, pero éstos fueron los menos y el período fue tan modélico que hasta lo estudian ahora en el extranjero. Por eso, es incompresible que ahora vengan "los de la Puerta del Sol" a "decir que la democracia sólo la han traído ellos" cuando se trata de un período histórico que bien podría ser un bonito cuento de hadas..."

Esta es la síntesis del mensaje que desde el Congreso de los Diputados lanzaron este miércoles siete hombres que han tenido un papel más que relevante en la Transición y en el posterior desarrollo de la democracia en España. El presidente del Congreso, Jesús Posada; los exministros Rodolfo Martín Villa, Manuel Pimentel (como editor) y Alfredo Pérez Rubalcaba junto al padre de la Constitución Miguel Herrero y al diputado Josep Antoni Duran i Lleida presentaron el nuevo libro del periodista Fernando Jáuregui: Historia Vivida de España. De Franco a Podemos, 1970-2020 (Editorial Almuzara). 

El acto, que transcurrió en un ambiente más que distendido, sirvió a los asistentes para realizar un sentido homenaje tanto a Jáuregui -el periodista decano en el Congreso- como, especialmente, al período histórico. Ahora que nuevas fuerzas políticas se muestran críticas con el proceso y hablan de abrir el candado, los participantes quisieron reivindicar la Transición, su legado y reafirmarse en la idea de que lo que actualmente necesita el país es recuperar aquel mismo espíritu. Recuperar el díalogo.

De hecho, el presidente del Congreso se atrevió a definir "el espíritu de la Transición" como una "firme determinación con las metas a alcanzar, la práctica constante del diálogo y la sincera predisposición a alcanzar un acuerdo"; mientras que Durán i Lleida lanzó un alegato para recuperar el que había sido el hilo conductor de la democracia española hasta aproximadamente el año 2000: "el diálogo". Ahí desapareció para el político catalán.

Federalizar España


Tampoco faltaron propuestas políticas para el momento actual. Rubalcaba -que hablaba por primera vez en el Congreso tras su dimisión- señaló que era un buen momento para "arreglar" la crisis con Cataluña aprovechando que en estos meses el asunto está en un momento "más bajo" y ya no ocupa las primeras páginas de los periódicos. El propio Rubalcaba -que quiso dejar claro que él no era es un hombre de la Transición- incidió en que la solución al problema pasaba por "completar la Constitución", esto es, "federalizar". 

Durán i Lleida recogió el guante de Rubalcaba sobre el tema catalán y recriminó el papel de las instituciones del Estado español en la tramitación del Estatuto de Catalunya. "Hay una herida que habrá que afrontar", señaló el dirigente catalán.

Autocrítica


Precisamente, fue Durán i Lleida en el que más incidió en un aspecto del que no se puede decir que tuviera un papel destacado: la autocrítica. En un acto donde Podemos estuvo presente como una especie de coco que te ataca por las noches si te portas mal, el portavoz de CiU invitó a los presentes a "dedicar más energía a corregir" sus errores. "Nuestros defectos son los que han hecho surgir a Podemos. Las sesiones parlamentarias marcadas por el 'y tú más' son un spot publicitario para ellos", señaló.

Así, el padre de la Constitución, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, declaró sentirse orgulloso de la Transición y sus frutos a pesar que ahora "España no brilla como una luz en lo alto del monte" y llamó a realizar los cambios pertinentes dentro de un "proceso ordenado que garantiza estabilidad y seguridad". 

Sí se echó de menos una mención a los 591 ciudadanos que fueron asesinados por motivos políticos en España entre 1975 y 1983, y un poco más de autocrítica en el reconocimiento de la responsabilidad política que tienen los que gobernaban mientras la desconfianza de los ciudadanos en el sistema crecía y crecía. 

Por lo demás, el acto continuó en ese ambiente prácticamente de homenaje en el que el propio Martín Villa se lanzó a contar una larga anécdota que incluía al abuelo materno de Pablo Iglesias y a relatar "un chiste" sobre el Papa y Argentina a los cerca de 400 asistentes, a pesar de que podría perjudicarle en su "situación de procesado en Argentina".