ACLARANDO TÉRMINOS: SEMITAS, JUDÍOS, ISRAELÍES Y SIONISTAS

Debido al reciente conflicto entre Israel y Palestina, en lo que hasta ahora ha cobrado la vida de más de 650 palestinos y 32 israelíes, la ONU ha empezado una investigación a Israel por violaciones de derechos humanos.

Mucha gente opinamos de que esta“retaliación” de Israel contra Palestina ha sido totalmente exagerada, y que independientemente de quién tiene  razón, la mayoría de los que mueren ha sido gente inocente, con más de 100 niños.

Sin embargo, al leer varios comentarios en las redes sociales, me he dado cuenta de que mucha gente, por criticar a las acciones de Israel, se vuelca contra todos los judíos hasta hacer comentarios abiertamente antisemitas, y eso me preocupa. Por eso, dedico este post para hacer unas aclaraciones de la diferencia entre judío, semita, Israelí y sionista...




Empezamos con la definición de semita.

Antropológicamente, se refiere a los pueblos originarios de Oriente Medio que hablan un idioma perteneciente a la familia semita, y eso, a día de hoy, incluye a hebreo, árabe y malteño. Por supuesto, tanto judíos israelíes como árabes y malteños deberían ser considerados como “semitas”. Sin embargo, en la lengua cotidiana, la palabra “antisemita” se refiere solamente a la discriminación contra los judíos, pero como esa es la definición universalmente aceptada (aunque incorrecta), no la discutimos.

Ahora, vamos a ver quién es “judío”.

Tiene 2 definiciones, la más antigua se refiere a cualquier persona creyente de la religión de judaísmo. Sin embargo, como los creyentes de esta religión habían formado comunidades muy unidas con un alto grado de endogamia, ser judío también empezó a cobrar un sentido “étnico”, en referencia a cualquier persona que desciende de antepasados judíos, y sobre todo, de una madre judía.

Durante el último par de siglos, muchos judíos ya han dejado de ser religiosos. Algunos se convirtieron a otras religiones y otros se volvieron ateos, pero por ascendencia o afiliación cultural, siguen considerándose “judíos”.

A principios de siglo XX, la comunidad “judía” de Alemania y Europa Central era uno de los colectivos con mayor porcentaje de ateos , pero aún así, no dejaban de ser “judíos”, bien porque ellos se veían así, o porque otros les percibían así.

En ruso hay 2 palabras distintas para referirse a un “judío religioso” (иудаист) y un “judío étnico” (еврей). Sin embargo, durante la inquisición española o el holocausto nazi, los verdugos no perdonaron a los judíos religiosos ni a los étnicos.

Entonces, ¿es ser judío una cuestión religiosa o étnica?

Es una cuestión complicada. No todos los judíos son religiosos, pero étnicamente, tampoco tienen una identidad común.

Desde la época prerromana, comunidades judías habían formado en diversos países en Europa, África y Asia, y en cada lugar donde asentaron, desarrollaron lenguas, tradiciones y costumbres cotidianas muy distintas. A rasgos muy generales, se podían dividir entre judíos askenazis, que vivían en países del centro y éste de Europa, y sefardíes, que vivían en la Península ibérica, África del norte y el Oriente Medio.

Los askenazis, por haber convivido durante milenios con europeos, tienen un aspecto físico y forma de pensar muy parecidos a los europeos centrales; su lengua cotidiana era Yiddish, un dialecto de alemán mezclado con palabras de hebreo.

Los sefardíes, por haber convivido durante milenios con musulmanes, tienden a parecerse tanto físicamente como culturalmente más a árabes y magrebíes; hablaban varias lenguas cotidianas, pero una de las más importantes era ladino, un dialecto de castellano antiguo.

A parte de esas dos, también hay judíos yemeníes, indios y etíopes, que tienen cada uno sus propias tradiciones y sentido de identidad.

Pues, se puede decir que las 15 millones de personas que se identifican judíos en el mundo actual, incluyen a:
-Creyentes de judaísmo
-Personas que trazan sus antepasados a las comunidades judías de cualquier parte del mundo
Aunque no existen estadísticas oficiales, los segundos probablemente superan los primeros.

¿Qué es el sionismo?

Los judíos habían sufrido durante siglos persecuciones en casi todos los países donde habían asentado, con los peores casos en Europa Central y Éste. Desde finales de silgo XIX, con el auge de nacionalismo, algunos judíos creían que la única manera que podían dejar de ser discriminados era crear su propio estado-nación. ¿Y dónde iba a estar? En su supuesto territorio ancestral: Palestina.

A principio, el sionismo era una ideología sólo compartida por los nacionalistas judíos más radicales. La tendencia general de la mayoría de los judíos europeos era asimilarse en la sociedad gentil. En Alemania, Rusia, y el Imperio Austrohúngaro, matrimonios mixtos entre judíos y gentiles era cada vez más común, y muchos judíos, para evitar ser discriminados, intentaron todo para ocultar sus orígenes, al punto de convertirse en referentes de la cultura germánica y eslava. Otros se inscribieron en movimientos revolucionarios como el comunismo y anarquismo. Entre los bolcheviques, un alto porcentaje eran de origen judío, como Lenin y Trotsky.

Sin embargo, la recesión posterior de la Primera Guerra Mundial y la crisis económica de 1929 trajo a Europa una nueva oleada de antisemitismo, en la forma de nazismo.

El holocausto implantó un terror en los supervivientes en que independientemente de cómo integrados estaban en la sociedad europea, nunca estaban libres de persecución. Entonces, el sionismo se convirtió en la ideología dominante de la comunidad judía.

El origen de Israel

El estado de Israel se fundó en 1948, por oleadas de inmigrantes judíos, muchos supervivientes de holocausto, que venían primero de Europa y Norteamérica, luego de Oriente Medio y Magreb. Por supuesto, en el territorio donde fundaron el estado ya vivían comunidades árabes. La mayoría fueron expulsados de sus casas a los campos de refugiados, pero otros hicieron todo para quedarse. Los primeros se convirtieron en los palestinos, los segundos en los  árabes israelíes.

Entre 1948 y 1998, el territorio de Israel no dejó de expandirse, conduciendo a los palestinos a un territorio cada vez más estrecha, hasta sólo quedarse con la Franja de Gaza y algunas partes de Cisjordania.

Una aclaración de los términos

Mucha gente piensa que todos los judíos sean israelíes o pro-israelíes, que todos los israelíes sean judíos, y que todos los judíos sean sionistas. No hay nada más lejos.

Hay 15 millones de judíos en el mundo, e Israel sólo tiene una población judía de 5 millones, significa que 2/3 de judíos no son israelíes ni viven en Israel.

En EEUU, entre 5 y 6 millones de ciudadanos son de origen judío, y solo en la área Nueva York la población supera 1.5 millones.

Judíos ortodoxos manifestando en contra de Sionismo

¿Están los judíos americanos detrás de las acciones de Israel?

Es cierto que entre los pro-israelíes en EEUU hay lobbies judíos, pero según varias  encuestas, la mayoría de los judíos americanos ni siquiera se consideran sionistas, y 70% de ellos se declaran de “izquierdas”.

En cambio, los estadounidenses que más apoyan a Israel son los cristianos evangélicos y algunos sectores más radicales de la derecha, la mayoría de los cuales son blancos protestantes.

Entre la población de Israel, tampoco toda la población es judía. Un 20% son árabes de religión musulmana y cristiana, pero tienen la ciudadanía israelí.

A día de hoy, las voces más críticas de Israel también suelen venir de la comunidad judía, tanto desde dentro como fuera de Israel. De hecho, muchos judíos ortodoxos están abiertamente en contra del sionismo, alegando que instalarse en la tierra sagrada era una grave violación contra la voluntad de Dios.

Ser pro-judío NO es lo mismo que ser sionista

Yo, como hijo de una familia china emigrada al Occidente, siempre he sentido mucha solidaridad con el pueblo judío en Europa, no sólo porque los judíos askenazis y los chinos compartimos muchas costumbres en común (como el concepto familiar, las madres autoritarias, la exigencia académica y la ética de trabajo), sino también porque el diáspora chino en Asia y el diáspora judío en Europa tienen una historia muy parecida.

Ambos han fundado comunidades que han prosperado socioeconómicamente en países donde los nativos les repudian, y a pesar de haber vivido varias generaciones ahí y hecho importantes contribuciones al desarrollo económico y cultural, siempre son percibidos como “extranjeros” y “parásitos” para la sociedad.

Siendo minorías étnicas con un nivel económico y académico superior al medio, durante los años de vacas flacas, los políticos populistas, tanto de la izquierda como de la derecha, les convierten en el chivo expiatorio ideal, y en el peor de los casos, víctimas de linchamiento.

Pero igual que muchos judíos europeos a principios de siglo XX, no soy partidario al sionismo, porque no creo que la mejor forma de luchar contra la discriminación sea crear tu propio estado donde puedes repetir la discriminación contra otras minorías.

De hecho, lo que más me siento identificado con la cultura judía antes de fundar el estado de Israel es la mentalidad cosmopolita, el sentimiento de pertenecer a varias nacionalidades pero de ninguna en concreto, la defensa de la tolerancia multicultural en una sociedad plural, el rechazo a los nacionalismos y las políticas de identidad, la simpatía hacia los movimientos revolucionarios pero la desconfianza hacia los populismos, y sobre todo, el complejo de que independientemente de cómo te esfuerzas en integrarte en la sociedad donde vives, siempre serás considerado como un forastero.