CONSIDERACIONES HISTÓRICAS DEL DERECHO PENAL

En las sociedades primitivas, el Derecho organizado y estructurado tal y como hoy lo entendemos, no existía. Los delitos eran violaciones de prohibiciones establecidas previamente y vigentes en una tribu o grupo social determinados, originarias de un sentimiento religioso o de supersticiones mágicas y de hechicería.

Las penas o sanciones por este tipo de conductas eran igualmente de carácter extraterrenal, encomendadas a divinidades y consistente en ritos ancestrales.

Las prohibiciones del Tabú, primer código no escrito, eran de carácter negativo y cada una de ellas llevaba aparejada una sanción que repercutía en un daño al culpable, a su familia o a su grupo social entero. La venganza ejecutada como un mal aún peor que el hecho delictivo, constituía la pena del delincuente. Más tarde encontró algunas limitaciones en el Código de Hammurabi (Babilonia, Siglo XXIII a.C), la Ley Mosaica (Israel, Siglo XIV a. C) o la Ley de las XII Tablas (siglo V a.C) en ellas predominó la Ley del Talión (pena equivalente al crimen cometido).

En el Antiguo Derecho Romano , se consideró como delito toda acción en contra del Derecho castigada con una pena. Atendiendo a ello, y al tipo de conducta se distinguió entre delitos públicos y delitos privados.
Los Delitos Públicos (crimina) se perseguían en interés del Estado para preservar su orden y seguridad. Entre ellos encontramos las presiones ilícitas contra los magistrados, el asesinato de hombres libres, desfalco de erario, etc..
Los Delitos Privados eran los actos ilícitos que afectaban al interés de un particular o conjunto de ellos, bien fuera a derechos subjetivos o de la personalidad o a derechos patrimoniales.Éstos son: furtum, rapina, iniuria, alienatio in fraudem creditorum, etc...
Con el transcurso del tiempo, también los delitos privados pasan a ser perseguidos por el Estado y sometidos a pena pública.

En la Edad Media y ya desaparecido de Imperio Romano empieza a cobrar importancia el Derecho canónico proveniente de la religión católica, en éste contexto el delito se consideró como ofensa a Dios por lo que tuvo gran relieve la venganza divina. El proceso penal pasó a ser inquisitorial y la iglesia se convierte en el poder que  ejecuta la voluntad divina. Se intenta dejar a un lado la venganza, pero la dureza de las penas se hace manifiesta con carácter infamante e intimidatorio. Las principales  modalidades de penas que se aplican eran las siguientes:

Mutilaciones 
-castraciones, principalmente estaban dirigidas a los sodomitas que eran castigados y luego llevados a un obispo para ser encarcelados.
-desorbitación, en general para los delitos sexuales, por ser los ojos la puerta por la que penetra la pasión.
-amputación de miembros como medio castigo para hurtos, falsificaciones (amputación de la mano), juramento falso (mutilación de la mitad de la cabeza).
-extirpación de la lengua que generalmente se aplicaba para la blasfemia.
Azotes, eran penas consecuencias de distintos delitos, injurias, robo, mentiras...se imponía un número determinado de azotes para cada caso concreto.

Durante la Edad Moderna la Inquisición o Santo oficio juega un papel importantísimo en la impartición de las penas, se convierte en un instrumento de investigación contra los delitos religiosos y su jurisdicción era de gran extensión. La inquisición fue introducida por Sixto IV en 1478 con una Bula dada para Castilla, luego se dio otra Bula para Aragón en 1480. Las cárceles inquisitoriales eran mucho más decorosas que las de la jurisdicción ordinaria, por ello se dice que muchos de los delincuentes civiles inventaban delitos religiosos para ser condenados por el Santo Oficio.
El procedimiento inquisitorial, venía acompañado por un periodo de gracia, aquellos que hubieran cometido un delito inquisitorial podían hacer confesión voluntaria y eran perdonados. En 1500 se abolieron éstos periodos.
El proceso se iniciaba por denuncia o por venganza, se detenía al sospechoso, éste era arrestado sin saber por qué, se indagaba para que confesara, se le aplicaba la tortura y luego en un momento determinado se le explica la acusación que hay contra él.
El proceso se compone por varias Audiencias y de una Junta de teólogos: las características de éste acontecimiento es la rectitud de los jueces y extralimitaciones jurisdiccionales; los delitos que se perseguían eran  apostasía, herejía, reaceptación, simonía, poligamia, concubinato de clérigos, blasfemias, la brujería, sacrilegio, usura, adulterio, el robo de objetos sagrados...

El Derecho penal iluminista del Siglo XVIII trajo nuevas ideas sobre el ser humano y unos principios contrarestantes de las duras penas delictivas de los siglos anteriores. Surge filosóficamente de las ideas de los enciclopedistas, Diderot, D'Alambert, Voltaire, y de otros muchos ilustrados como Locke, Hobbes, Bacon, etc...
El momento cumbre es la publicación de la obra Dei dellite delle pene en 1764 por Cesare Beccaria en el que se denuncia las atrocidades cometidas en la Historia de los delitos y su castigo a través de las penas en el Derecho Penal, suponiendo una revolución de nuevas ideas que dan la luz a siglos de oscurantismo. Éstas ideas se difundieron por toda Europa para finalmente establecerse en un cuerpo jurídico escrito, La Déclaration des droits de l'homme et du citoven de 1789.

Posteriormente surge la codificación penal en Europa y en el resto del mundo, encontrando tres puntos comunes: el Código Penal francés de 1810 impulsado y expandido por Napoleón a todos los países por él conquistados; el Código Penal de Feuerbach de 1813 de mejor técnica y estructura que siguieron los países "antinapoleónicos" en el que se introduce el principio nullum crime, nulla poena sine lege. Finalmente el Código de la Toscana de 1853 mucho más benigno hace que tome auge la escuela clásica, de un movimiento liberal que en décadas posteriores muchos países copiaron.


Revista de Estudios Histórico- Jurídicos